El efecto «Buen Camino» ya atrae a un 36 % más de peregrinos italianos

Juan María Capeáns Garrido
JUan Capeáns SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

Rita, Sonny, de Bari; y Asjon y Roberto, de Crema, cerca de Milán, se conocieron el pasado viernes al llegar a Santiago. Los cuatro, treintañeros, vieron en el cine «Buen Camino»
Rita, Sonny, de Bari; y Asjon y Roberto, de Crema, cerca de Milán, se conocieron el pasado viernes al llegar a Santiago. Los cuatro, treintañeros, vieron en el cine «Buen Camino» JUAN CAPEANS

El impacto de la película, que llega a Netflix el miércoles, se nota entre los jóvenes, que quieren seguir los pasos de la protagonista

27 abr 2026 . Actualizado a las 12:08 h.

Solo había que dejar pasar el tiempo y comprobar si todo era un decorado de cartón piedra o había algún indicio sólido de que la película italiana Buen Camino, rodada a finales del pasado verano en Santiago, entre otros emplazamientos, podía convertirse en un fenómeno similar al que supuso The Way para los norteamericanos. Se estrenó el 25 de diciembre en cines —este miércoles llegará a Netflix— y ya es el largometraje más taquillero de la historia de Italia, con más de 75 millones de euros recaudados

Y sí, 16 semanas después de su lanzamiento, el impacto se nota. Solo en los tres primeros meses del año aumentó un 36 % el número de peregrinos italianos —cerca del millar— de los que un buen número ya tendrían programado su viaje antes de conocer la película. Entre españoles el incremento fue del 9,4 %, y fue más tímido en otras nacionalidades (un 4,1 % más de estadounidenses; y un 1,4 % de alemanes). Pero es que en abril, hasta este fin de semana, habían llegado 2.890, superando ya en más de 400 la cifra total de los cuatro primeros meses del año anterior cuando faltan 5 días por computar. Solo este sábado pidieron su compostela 206 italianos de un total de 2.100 personas, por lo que esta nacionalidad acaparó en esa jornada un 10 % de la estadística por países, cuando la media del año anterior fue del 5,02 %.

«Somos de Bari, vecinos de Checco Zalone». Rita y Sonny, treintañeros, con la compostela recién sellada, se refieren al popular cómico y músico italiano que es el protagonista de la película y que lleva dos décadas convirtiendo en oro casi todo lo que toca en el sector del entretenimiento. La pareja ha llegado haciendo varias escalas para acabar en el aeropuerto de Oporto y han completado el Camino Portugués, como Asjon y Roberto, dos lombardos de su misma edad a los que conocieron al llegar a Compostela. Los cuatro han visto Buen Camino, pero Sonny aclara que su novia ya llevaba tiempo preparando la expedición, así que en rigor todavía no se podrían contabilizar como caminantes inducidos por la película.

Pero hay quien tiene más claves sobre lo que se viene. Elvio Esposito también es italiano y dirige con dos socios en Santiago la agencia Galicia Travels, desde la que prepara viajes, documentación y excursiones, con un ojo siempre puesto en el mercado de su país. «Siempre vinieron italianos, pero ya se está notando muchísimo. Y verás en verano, cuando lleguen las vacaciones. Todo el mundo ha visto la película allí —más de 10 millones de personas—. Hay gente, especialmente jóvenes, que nunca les ha interesado caminar y que ahora quieren hacer el Camino. Tengo dos amigos de mi pueblo —Elvio es de Salerno, al sur de Nápoles— que nunca han caminado ni 500 metros y que decidieron venir después de salir del cine», pone como ejemplo. Él ha aprovechado para ver la película «dos veces» en sus últimas visitas a Italia, y reconoce que el filme también ha beneficiado a uno de sus productos estrella en la agencia ubicada en la Rúa Nova: «Una de las excursiones que vendemos es a Fisterra y Muxía, así que cuando llega un italiano solo tenemos que decirle que irán al lugar donde acaba la película, y ya saben lo que hay».

 

El fenómeno coincide con la peor oferta de vuelos con Italia: «Es gravísimo»

Todo en torno a Buen Camino suena ligero, pero el bum de italianos que ya se intuye y que previsiblemente terminará de confirmarse este verano esconde un problema estructural que el operador de viajes Elvio Esposito califica de «gravísimo»: por primera vez en años Lavacolla carece en esta temporada de conexiones directas con aeropuertos italianos, y la única desde Galicia es entre A Coruña y Milán (dos a la semana con Easyjet). Sí habrá por unos meses vuelo entre Compostela y Nueva York, a partir del 22 de mayo, con United.

 El contraste es Oporto, que en verano está conectada con hasta diez ciudades en vuelos operados por Easyjet, Ryanair o Wizz Air (Roma, Milán —Malpensa y Bérgamo—, Bolonia, Pisa, Nápoles, Palermo, Verona, Bari y Cagliari). Una buena conectividad es clave para el retorno de peregrinos, pero también para iniciar la caminata, ya que Sarria, en Lugo, sigue siendo el punto más popular para emprender el Camino Francés.