Los daños en la piedra se extienden por el Obradoiro y destapan deficiencias en su mantenimiento
SANTIAGO
El mayor deterioro afecta al pavimento de chapaplana, con baches de varios tamaños, y a losetas rotas y sueltas
23 abr 2026 . Actualizado a las 20:18 h.La Praza do Obradoiro es el epicentro de las miles de visitas de turistas y peregrinos que recibe Santiago cada año, y también de los responsables políticos del Concello y de la Xunta de Galicia, que tienen sus sedes en la monumental plaza. Su estado de conservación dista mucho de lo que se espera para espacio protegido y reconocido como parte del patrimonio de la humanidad. Al margen de quién es el responsable del grave deterioro de este espacio, la realidad es que los baches llaman la atención tanto por el número como por las dimensiones de algunos de ellos.
Más de medio centenar de huecos están repartidos por todo el suelo de chapaplana —piedras colocadas de forma plana— del Obradoiro. Muchos de los huecos son pequeños, pero otros tantos son de grandes dimensiones. En los baches más grandes, las piedras han desaparecido dejando paso a unos huecos que, en días lluviosos, pasan desapercibidos para convertirse en una trampa para los peatones. Entre los de menor tamaño también faltan algunos elementos, y otros están sueltos. Incluso, en algunos puntos de la plaza están comenzando a crecer hierbajos.
La zona más afectada se localiza en la mitad de la plaza que está enmarcada entre el Pazo de Xelmírez, la sede de la Xunta de Galicia y el Hostal dos Reis Católicos. En total hay 43 baches de todos los tamaños, entre ellos muchos de grandes dimensiones. En la mitad situada entre el Concello, el Museo de la Catedral y el Pazo de Fonseca, el número es menor, pero también hay varias calvas.
Las losetas de piedra que enmarcan los espacios de chapaplana también deberían ser inspeccionadas, porque algunas se mueven o están rotas. En la entrada a la plaza, desde Fonseca, también se localiza alguna loseta rota, lo que provoca tropezones.
Los daños en el pavimento empedrado del casco histórico no se limitan a la Praza do Obradoiro. En las calles Orfas, O Franco, A Raíña y Fonseca, así como en la Rúa do Vilar, hay losas deterioradas, hundidas y rotas; además de rejas de alcantarillado y otros servicios hundidas por el deterioro de las piedras de su entorno. Delante del Consorcio de Santiago, en la Rúa do Vilar, hay varias losas de piedra hundidas, que dejan pequeños escalones en el suelo que pueden provocar tropiezos y caídas. En la Praza do Toural, el deterioro del pavimento también llama especialmente la atención a lo largo del inmueble de los antiguos almacenes Olmedo.
El Consorcio revisará la plaza y valora una actuación de urgencia
El Consorcio de Santiago indicó que realizará una inspección del pavimento de la Praza do Obradoiro para comprobar su estado y determinar si es necesario realizar una actuación de urgencia que permita recuperar las zonas más deterioradas. Fuentes del Consorcio indicaron que las causas del deterioro podrían estar vinculadas al tráfico pesado que está circulando por la plaza debido a las obras que se están ejecutando en el Hostal dos Reis Católicos, aunque no pueden afirmar tajantemente que todos los daños sean consecuencia de este paso de vehículos.
En cualquier caso, se anunció que, de cara al futuro, se incorporará la Praza do Obradoiro al programa específico de rehabilitación del Consorcio, denominado «As pedras que pisas». Con esta decisión, los operarios se encargarán de realizar labores de mantenimiento antes del verano para corregir los desperfectos que puedan acumularse durante el invierno. El programa de mantenimiento del Consorcio permite realizar labores de conservación en todo el ámbito de la «almendra» de la ciudad histórica. Las actuaciones se programan al recibir notificaciones de desperfectos.