Ana Álvarez, médica de digestivo: «Cuando el cáncer colorrectal da síntomas ya es en un estadio más tardío que en el cribado»
SANTIAGO
El programa lanzado por Saúde Pública permitió detectar 517 casos en Santiago y Barbanza desde su puesta en marcha en el 2016
15 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Ana Álvarez Castro (O Carballiño, 1981) lidera, desde su puesta en marcha, la vía rápida para detectar y tratar el cáncer colorrectal en el CHUS. Explica que en las últimas dos décadas, el abordaje de la enfermedad ha vivido una revolución, en la que el cribado lanzado por el Sergas ha sido uno de los grandes protagonistas.
—¿Por qué hay que participar?
—Este es el tercer cáncer en frecuencia, tanto en hombres como en mujeres, y es prevenible. Una vez que cumplimos los 50 años y recibimos el test, lo ideal es hacerlo y participar en las rondas sucesivas, ya que con los años se pueden ir formando pólipos. En caso de dar positivo y tener que hacer la colonoscopia e identificar esos pólipos, los podemos extirpar. ¿Cuál es nuestro objetivo? No llegar a la fase de cáncer y a tratamientos como pueden ser las cirugías. Ya no digamos las quimioterapias, que empeoran la calidad de vida.
—En Santiago participan cerca de la mitad de los convocados.
—Llevamos diez años e inicialmente nos costó alcanzar el 40% de participación. Después del coronavirus ha habido un repunte y estamos cerca del 60%. Lo ideal sería un 90% de participación. A ver si en los próximos años vemos otro incremento del 20%. Nos interesa que los hombres participen más. La diferencia es de casi un 15%.
—¿Cuál cree que es la barrera?
—Yo creo que el miedo, creer que te puede dar positivo y tener que ir a una colonoscopia. Es una prueba invasiva y la gente le tiene respeto. El miedo tiene que vencerse por los beneficios, que es el quitar lesiones premalignas. La mayoría de la gente no tiene nada en la colonoscopia, ya que por suerte suelen ser hemorroides. La mayor parte de las veces informamos de resultados benignos o, la inmensa mayoría, de pólipos, que extirpamos.
—El cribado comienza a los 50 años. ¿Debería adelantarse?
—Igual lo que nos gustaría es que se extendiese hasta los 75. En este momento el objetivo diana es esa población de 50 a 69 años. Nuestros esfuerzos deben ir encaminados a que participen más.
—Tras el primer control, ¿los sucesivos cuándo se hacen?
—Cada dos años. Si el test es negativo se recibe el mensaje en el móvil y a los dos años se recibe el siguiente test en casa. Si un resultado es positivo y hay que hacer una colonoscopia, depende del resultado. Si la colonoscopia es normal, no tiene que repetirse ningún test en los siguientes cinco años. Al cabo de ese tiempo, el cribado vuelve a mandar un test a casa. El hecho de haber hecho uno no exime de hacer los siguientes, porque lo importante es persistir en las revisiones. Son muy cómodas. Se envía el test a casa y se depositan en las cajas que están en las entradas de los centros de salud.
—¿Cuál es la situación actual del cáncer colorrectal?
—Tenemos una incidencia muy alta. Los beneficios del cribado se ven pasados 10 años. En nuestra área empieza a haber una tendencia de que estamos empezando a diagnosticar ligeramente menos, pero como los datos de participación no fueron inicialmente todo lo buenos que queremos, creemos que ese descenso se verá todavía más en años posteriores.
—¿Cómo han evolucionado los tratamientos?
—La enfermedad tiene buena supervivencia porque existen herramientas terapéuticas. Existe una que no ha cambiado, que es la cirugía, y después están las quimioterapias. En fármacos ha habido avances y ha entrado la inmunoterapia. Son fármacos de nueva generación y la gente tiene mejor tolerancia y menos efectos secundarios. Se están consiguiendo mejores supervivencias.
—¿Qué señales da?
—Todo paciente en edad adulta que vea un sangrado muy cuantioso y que no tenga hemorroides, ya tiene un dato de alarma. Los otros síntomas preocupantes son dolores abdominales de repetición, o que unas veces tengas diarrea y otras veces estreñimiento... ¿Qué pasa? Cuando el cáncer da síntomas ya es un estadio más tardío que en el cribado, de ahí su importancia.
—¿En vuestras consultas qué papel ocupa?
—El cáncer colorrectal ocupa una agenda exclusiva. Tenemos una media de entre 12 y 15 pacientes a la semana, con todo el volumen que ello supone. En número no está superado por ningún otro tumor dentro los del aparato digestivo.
El cribado de cáncer colorrectal permitió detectar 517 casos desde su comienzo en el 2016
Celebrar el 50.º cumpleaños con una carta que te invita a participar en un cribado de cáncer colorrectal quizás no sea el regalo soñado por nadie. Detrás de ese mazazo, que puede provocar una intensa reflexión sobre el inexorable paso del tiempo, está el programa lanzado por la Dirección Xeral de Saúde Pública para intentar anticiparse a una enfermedad de la que en España se diagnostican unos 45.000 casos al año. En el área de Santiago y Barbanza, el plan arrancó en el 2016 y hasta el 2024 ya ha permitido detectar 517 tumores en diferentes estadios.
De esos 517, casi la mitad, 245, un 47,3 %, estaban en la primera fase. En la segunda se encontraban 84, un 16,2 %, mientras que en la tercera había 147, un 28,4 %. En la cuarta, la más avanzada, se detectaron 41, el 7,9 %. Por áreas sanitarias, Santiago ocupa el segundo puesto de Galicia, solo superada por la de Vigo, con 605, y seguida de cerca por la de A Coruña, con 484 positivos.
El mayor reto se centra ahora en mejorar la participación, especialmente entre los hombres, que son los más reacios a completar el test. Según los datos, entre el 2016 y el 2024 solo el 47 % de los hombres lo realizaron, por el 54 % de las mujeres. Los números han mejorado considerablemente desde los inicios del programa, ya que los hombres pasaron de una aceptación del 44 %, en el 2016, al 53,8 % del 2024. En las mujeres, esa evolución fue del 52 al 62,2 %.
Otras claves
Según los datos facilitados por la Consellería de Sanidade, por cada mil personas que entregan el test, a 5,4 hombres se les detecta un tumor, por 1,94 de mujeres. El programa también permite hallar lesiones no cancerígenas gracias a las colonoscopias, 39 por cada mil hombres y 13 por cada millar de mujeres. La positividad cae de manera importante entre quienes continúan participando en el cribado después del primer test negativo. En las pruebas sucesivas, que se realizan a los dos años, se hallan 1,8 tumores por cada mil hombres y 0,9 por cada millar de mujeres.
La edad a la que se hace la prueba también influye. Tanto las tasas de cáncer como las de lesiones se disparan, sobre todo en hombres, a partir de los 65 años. La carta, si se abre a los 50, puede parecer menos agridulce.