Tres familias de Santiago en la convención europea del método Suzuki, en Estambul: «Es muy emocionante utilizar la música como lengua común»
SANTIAGO
Con un multitudinario concierto, concluye en Turquía la 12ª Convención Infantil Europea Suzuki, una cita que realza las bondades de una metodología que se basa en la filosofía de la lengua materna y en la que se aprende música de forma natural. «Es muy bonito ver que 500 niños de toda Europa se juntan para tocar», subrayan los representantes compostelanos en la cita
07 abr 2026 . Actualizado a las 12:44 h.Emocionadas, y con ganas de exprimir hasta el último momento. Así se muestran desde Estambul las tres familias de Santiago que participan hasta este martes en la 12ª Convención Infantil Europea Suzuki, un evento que reúne a estudiantes, familias y profesores de música del método Suzuki de toda Europa para disfrutar de clases grupales, conciertos y pedagogía, fomentando la amistad y el intercambio cultural. La cita confirmó el apoyo, cada vez mayor, que suma —también en Galicia—, este método que se basa en la filosofía de la lengua materna, iniciándose los niños en la música de forma natural, similar a cómo aprenden a hablar.
En Estambul, junto a estas tres familias, Santiago está representada por Paula Colás y Sara Olianas, las profesores de violín y viola que, en el 2014, decidieron abrir en Compostela En Clave Método Suzuki, el primer centro gallego de este tipo de enseñanza musical. «Tanto a los padres como a los hijos nos está encantando la experiencia de Turquía. Todos los pequeños concuerdan en que se les está haciendo corto, y eso que desde el pasado viernes día 3, cuando empezó el evento, tuvieron varias clases al día… Pero son tan divertidas y lúdicas que al final se les pasó volando. Los profesores enfatizan mucho en el respeto, en la cooperación, en escuchar a los compañeros...», detalla ilusionada, y aún desde Estambul, Irene, una de las madres presentes, aclarando que, de las tres familias de Santiago que participan en la cita, los niños —Álvaro, de 14 años; los mellizos Alba y Diego, de 12; y las hermanas Sophie y Ellia, de 9 y 7 años respectivamente— tocan la viola o el violín.
«Aunque la convención era europea, hubo también en Turquía representación de otros continentes, como de África, Asia o América, con gente hasta de 30 países. Fue increíble, y muy emocionante utilizar la música como lengua común. Las clases se agruparon por instrumentos y, dentro de ellos, por niveles. El instrumento más numeroso fue el violín, con grupos de 70, 80 o 90 alumnos. En los descansos de las clases aprovechábamos para conocer a otras familias e ilusionaba ver cómo viniendo a veces de culturas muy diferentes, tenemos tantas cosas en común. Los profesores insistieron en lograr hacer entre todos, y con la música como nexo, un mundo mejor», apoyan las familias de Santiago.
«El método Suzuki, originado en Japón por Shinichi Suzuki, parte del triángulo alumno-profesor-familias. En él se hace hincapié en que los padres aprendan los básicos del instrumento para luego en casa poder ayudar a los niños. Los pequeños se inician en este método como si fuese su lengua materna, es decir, por imitación, primero escuchando y luego tocando. Pero con él también se les anima a tener habilidades disciplinarias para la vida», aclaran las familias. «Primero se extendió por Estados Unidos y luego ya rápido por el resto del mundo. En Galicia ya hay ahora más escuelas con este método, pero Paula Colás y Sara Olianas fueron las pioneras. En Estambul ellas forman parte del profesorado del evento. También fueron relatoras de una charla dedicada a otros profesores. Aclararon cómo fue implementar el método Suzuki en Santiago y en Galicia», explican los representantes compostelanos en Turquía con entusiasmo. «La verdad es que está siendo una experiencia fantástica para todos», recalcan.
El evento concluye hoy con una gala final, en la que tocan cientos de niños todos juntos, en la sala de la ópera del Ataturk Center, un recinto con capacidad para más de 2000 espectadores.