Ryanair vuelve a recortar rutas en Santiago pese a perder 123.000 usuarios en solo dos meses

s. lorenzo SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

XOAN A. SOLER

La compañía irlandesa opera esta semana sus últimos vuelos con Sevilla y Valencia, ciudad que se queda así sin la única conexión aérea con Galicia

26 mar 2026 . Actualizado a las 10:21 h.

El desplome del volumen de negocio de Ryanair en Santiago no frena su plan de recortes. Con 41.069 pasajeros en los dos primeros meses de este 2026 en vuelos con origen o destino en Lavacolla, lo que supone prácticamente la cuarta parte de los que movía hace tres años, la aerolínea irlandesa volverá a meter la tijera esta semana a una oferta en la que ya le va quedando muy poco que recortar. Este próximo viernes operará el último vuelo con Sevilla, y el sábado, hará lo propio en la ruta con Valencia. Son destinos que cancela coincidiendo con el inicio de la temporada aeroportuaria de verano y sin previsión de retomarlos, al menos, en lo que queda de año. En el caso de la capital andaluza, el efecto para los usuarios es menor, porque se trata de un destino que seguirá contando con los servicios de Vueling. Pero la supresión de las conexiones de Ryanair con Valencia tiene un impacto que va más allá del Rosalía de Castro, ya que se trata de la única ruta aérea entre Galicia y la ciudad del Turia. Los vuelos con la Comunidad Valenciana se limitarán ahora a los que la compañía irlandesa seguirá operando con Alicante, dentro de una programación estival en la que solo incluye este año siete destinos más: Bruselas, Londres-Stansted, Dublín, Barcelona, Ibiza, Tenerife Sur y Lanzarote.

El repliegue de Ryanair, con una escalada de recortes que inició en el otoño del 2023 y que aceleró en el invierno pasado con la retirada de 13 de las 18 rutas que operaba en verano, ha convertido a la que era la aerolínea líder en Santiago en una compañía que ahora pugna con Iberia y Air Nostrum por mantener el segundo puesto. El principal beneficiado de esa estrategia de presión a Aena ha sido Vueling. Durante los dos primeros meses del año pasado, la aerolínea irlandesa transportó a 164.719 viajeros, frente a los 141.884 que movió la compañía catalana. Doce meses después, mientras Vueling ha atendido a 171.614 clientes entre enero y febrero, y Ryanair se ha desplomado hasta 41.069. Solo con las rutas de Madrid y Bilbao, Iberia y Air Nostrum sumaron algo más de 35.000 usuarios.

Desde el 2023, Vueling ha elevado su tráfico en Santiago en 40.000 pasajeros en el primer bimestre del año, y Ryanair ha perdido 150.000 en ese período.

SANDRA ALONSO

Aena responde a O'Leary: «Las tasas en Lavacolla son más bajas que en Barajas»

Aena ha salido al paso de las declaraciones realizadas la semana pasada por el consejero delegado de Ryanair, Michael O'Leary, que tachó de «idiota» que el gestor aeroportuario aplique las mismas tasas en todas las terminales, de forma que las aerolíneas que operan en Santiago estarían pagando, de acuerdo con esa argumentación, las mismas que Madrid. O'Leary aprovechó esa teoría para explicar que ese fue el motivo por el que Ryanair optó por retirar el grueso de su operativa de aeropuertos regionales, como es el caso del Rosalía de Castro, para centrarse en los de Madrid y Barcelona. Pero Aena enmienda la plana al consejero delegado de la compañía irlandesa, al que aclara que su afirmación «es falsa». Explica el gestor aeroportuario que, al contrario de lo que sostiene O'Leary, «las tarifas aeroportuarias del aeropuerto de Santiago-Rosalía de Castro no son las mismas que en el aeropuerto de Madrid-Adolfo Suárez, son más bajas».

Sistema de incentivos

Recuerda Aena que, además, ha implantado un sistema de incentivos para aeródromos con un tráfico inferior a 3,5 millones de pasajeros anuales, umbral en el que, tras su pinchazo del 2025, también ha podido acogerse Lavacolla. Por este motivo, señala Aena, el importe de las tarifas que aplica a las compañías que operan aquí es este año inferior. En concreto, posibilitó el acceso a esas tasas más competitivas al elevar hasta esos 3,5 millones de viajeros al año el umbral que antes estaba en 3 millones, lo que excluía al Rosalía de Castro de esas tarifas más ventajosas.

Pese a estos nuevos incentivos, Ryanair sigue ejecutando sin variaciones los recortes previstos en la hoja de ruta que anunció en septiembre pasado, precisamente, con el objetivo de presionar a Aena para que bajara las tasas.

No son las tarifas

Después de dos años de recortes, Ryanair decidió en septiembre pasado desmantelar su base y reducir su operativa en Lavacolla a la mínima expresión. La decisión llegó acompañada de acusaciones de sus directivos contra Aena y unas políticas tarifarias que, según denuncia la irlandesa, impiden crecer a los aeropuertos regionales, como el de Santiago. Seis meses después, Lavacolla paga la decisión de Ryanair con la mayor crisis desde la apertura de la nueva terminal, hace 15 años. Pero llegan nuevas compañías y otras refuerzan sus servicios. Las tarifas, igual que los nuevos incentivos, son los mismos para todas. Y Ryanair sigue recortando.