La ANPA vuelve a denunciar el incumplimiento del horario los martes por parte de la empresa concesionaria del servicio, Monbus
19 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.De forma increíble, un retraso mínimo de 15 minutos se está normalizando en el servicio de recogida de los alumnos de una línea de transporte escolar del Centro de Educación Infantil y Primaria (CEIP) Flavia de Padrón. La Asociación de Nais e Pais (ANPA) Flavia-Pedrón vuelve a denunciar el incumplimiento del horario los martes por parte de la empresa concesionaria del servicio, Monbus, de modo que este curso afecta a la línea de la recta de Carcacía, que usan unos 20 escolares.
«Ya es por norma que, cada martes, el autobús que cubre esa ruta no llegue a su hora para recoger a lo escolares a la salida del colegio. El retraso mínimo es de quince minutos», explican desde el colectivo de padres y madres, que añade que también se registran tardanzas en el autobús que llega al núcleo de A Ponte, en este caso no todas las semanas.
La situación se remonta al curso pasado, cuando el autobús de la llamada línea de pistas de Carcacía recogía a los escolares con una demora de hasta 40 minutos, tal y como denunció el ANPA en enero del año pasado. En octubre del 2025 repitió la queja por el mismo motivo, de modo que desde el colectivo aseguraron que «no es normal el servicio de transporte que tenemos en el colegio», debido a lo retrasos que se mantienen un curso más.
Se repiten (ahora en otra línea) pese a que desde la Dirección Xeral de Mobilidade, que depende de la Consellería de Presidencia, informaron de que en octubre del 2025 enviaron un «escrito á empresa no que se lle requiriu o cumprimento dos horarios». El departamento de la Xunta aseguró ayer que el colegio «informou de que se rexistraran atrasos, polo que requiriráselle á empresa que minimice os tempos de recollida nos servizos de saída». También desde el Concello trasladaron el problema de los retrasos a Mobilidade, según confirmó la concejala de Educación, Mariló Saco.
A diferencia de lo que sucedía el curso pasado, cuando los niños que se van a pie del centro tenían que esperar a que saliese el último autobús para marcharse a casa, este año pueden hacerlo sin esa demora, con lo que los alumnos que son transportados con retraso esperan a un lado en el patio mientras todos los demás se marchan.
«La empresa hace lo que quiere y parece que no hay nadie que la obligue a cumplir el horario de recogida de los escolares», señala el ANPA, que recuerda que esos alumnos llegan a sus casas cada martes un cuarto de hora más tarde de lo debido, como mínimo.