El BNG de Santiago busca una salida para el agua enzarzado en un duro choque con el PP

r. m. SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

Imagen del reciente pleno del estado del municipio, con la alcaldesa, Goretti Sanmartí (BNG), en primer término, Borja Verea (PP) accediendo al salón y los socialistas Sindo Guinarte y Marta Abal (PSOE) al fondo, en sus escaños
Imagen del reciente pleno del estado del municipio, con la alcaldesa, Goretti Sanmartí (BNG), en primer término, Borja Verea (PP) accediendo al salón y los socialistas Sindo Guinarte y Marta Abal (PSOE) al fondo, en sus escaños PACO RODRÍGUEZ

Borja Verea y Marta Abal cuestionan el liderazgo de Goretti Sanmartín por rechazar el modelo de concesión

04 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El rechazo del pleno el pasado jueves a la propuesta de continuar con el sistema concesional para poner en marcha un nuevo concurso para la prestación del ciclo del agua (abastecimiento y saneamiento) sigue resonando con fuerza en Raxoi: con acusaciones cruzadas entre un gobierno que culpa al PP de que decayese una solución contra la que votó el propio ejecutivo y una oposición que cuestiona el liderazgo de la alcaldesa, Goretti Sanmartín (BNG), para imponerse a su socio de gobierno (CA) y respaldar el modelo concesional, el único que estaba en la palestra una vez que la mayoría de la corporación dejó claro que el modelo mixto no prosperará. No al menos en este mandato.

El pleno dejó el debate en el punto en que quedó en el mandato pasado: sin acuerdo para decidir el modelo de gestión que ha de poner fin a la precariedad contractual que arrastra el servicio desde el 2019, cuando venció el último contrato; con elevadas necesidades de inversión (unos cien millones); y ahora tres informes sobre la mesa que apuestan por tres modelos distintos. El del gobierno de CA, por la municipalización; el del PSOE por la concesión; y el del bipartito por una empresa mixta público privada.

Reflexión con varias opciones

En esta tesitura, la alcaldesa sigue con el proceso de reflexión que abrió tras el pleno para buscar una salida. Enzarzada en una dura batalla dialéctica con el líder del PP, Borja Verea, Sanmartín se resiste a que la posición del popular «bloquee» una solución, aunque tampoco avanza qué opciones tiene. Cualquier solución que implique un cambio de modelo (el actual es la prestación indirecta, por concesión) ha de pasar por el pleno, lo que inicialmente solo dejaría una vía de acción unilateral al gobierno: el modelo concesional. Pero Sanmartín apuntaba el viernes que habría otras opciones. Y todas entran en esa reflexión.

«Temos que continuar e avanzar», expuso ayer de nuevo la alcaldesa, después de cuestionar que el PP se abstuviese en el pleno mientras defendía el sistema de concesión y tras haber apoyado esa propuesta en la comisión del agua. De ello concluye que o bien el PP «ten unha planificación para obstaculizar e paralizar absolutamente todo ou ben os seus concelleiros na comisión foron desautorizados por Verea».

El popular insistía ayer en rechazar que haya sido su formación la que ha bloqueado una solución contra la que votó el ejecutivo. Y emplazó a la regidora a convocar un nuevo pleno y votar a favor si quiere el modelo de concesión, al tiempo que se pregunta «por que está tan enfadada» por el resultado de un votación «que ela gañou». Sanmartín, sin embargo, alejó la posibilidad de un nuevo pleno. Se preguntó por qué «eu teño que votar o contrario do que penso porque un señor non quere votar o que pensa». «Iso é retorcer todo», dijo la alcaldesa, a la que Verea acusó de no liderar ni la ciudad ni el gobierno, en el que CA rechaza de plano el modelo concesional.

También el PSOE cuestionó su liderazgo. Marta Abal entiende que Sanmartín tiene claro que el concesional es el modelo que precisa la ciudad, sobre todo por las grandes inversiones que exige una red obsoleta y con «graves problemas», pero que no lo ha respaldado para evitar el enfrentamiento con su socio. También acusó al PP de bloquear la solución para un servicio esencial en el que «cada día que pasa sen decisións hai máis avarías, máis custos e máis desigualdade», dijo Abal, quien dio cuenta de la averías en el 2021 (326) y el 2022 (307) y de que el 40 % del rural no tiene saneamiento ni abastecimiento.