Un vecino de Negreira al que sus hijos casi matan de una paliza: «Fue porque dejaron la medicación»
SANTIAGO
La Fiscalía solicita para ambos nueve años de cárcel y la defensa que cumplan la pena en un centro psiquiátrico
04 mar 2026 . Actualizado a las 19:19 h.La Audiencia Provincial de A Coruña acoge el juicio contra dos hermanos acusados de tentativa de homicidio por golpear repetidamente con la pata de una silla a su padre, en mayo del 2024, en la casa en la que convivían en Negreira. Durante la vista, el progenitor ha explicado que sus hijos estaban a tratamiento psiquiátrico y que los dos se pusieron de acuerdo y lo dejaron de tomar. «Creo que la causa de la paliza fue porque dejaron la medicación, fue lo que dijeron los médicos también», afirmó el hombre, que no reclama indemnización y no ha querido ejercer la acusación particular. «Querían que yo marchara y quedarse ellos en casa», añadió.
La víctima explicó que no los vio venir. «De repente, empecé a recibir golpes de los dos al mismo tiempo, 15 o 20 veces, con las patas de una silla». «Me caí para un lado y me siguieron dando», señaló. Sobre la actitud de sus hijos los días anteriores, dijo que «practicaban vudú». «Se vestían de blanco y en todas las esquinas de casa había una vela», así como que le habían puesto «unos polvos entre las mantas».
Durante la primera jornada del juicio también declararon, entre otros, un vecino de la víctima, que aseguró que «nunca» tuvo constancia de «ninguna discusión ni peleas ni nada» en la casa. «Nunca vi que tuvieran problemas entre ellos», reiteró. También dieron su testimonio los guardias civiles que detuvieron a los procesados tras el altercado, que indicaron que los hermanos les dijeron que los hechos se habían producido «en legítima defensa» porque su padre «intentó agredirlos». Asimismo, señalaron que ambos acusados «razonaban» y corroboraron que «iban vestidos los dos completamente de blanco».
Según la Fiscalía, los dos hermanos, puestos de común acuerdo, rompieron una silla de la cocina de la vivienda y, armados con las patas, se dirigieron al salón, donde se encontraba su padre. Sin que se percatase, lo golpearon en la cabeza y, tras caer al suelo, le siguieron propinando golpes durante varios minutos.
El ministerio público considera los hechos como un delito de homicidio en grado de tentativa con la agravante de parentesco y pide para ambos, que están en prisión provisional, nueve años de cárcel. La defensa, por su parte, estima que «no hay privación de facultades pero sí una afectación grave» y solicita una eximente incompleta que permite que la pena de prisión vaya acompañada de un tratamiento psiquiátrico y puedan ser ingresados en un hospital.