Carlos Prados Sande: «La reanimación cardiorrespiratoria debería ser una enseñanza obligatoria»
SANTIAGO
Él sufrió en el 2024 una muerte súbita y su mujer y su hija lo reanimaron
16 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Carlos Prados Sande trabaja desde hace 29 años como técnico de Enfermería en Santiago y acude a emergencias en ambulancia o en helicóptero. Desde la pandemia participa en programas formativos de la Escola Galega de Saúde para Cidadáns, con cursos en los que enseña primeros auxilios.
Cuando se produce una parada cardiorrespiratoria cada segundo cuenta. Actuar con prontitud y de la forma adecuada es la mejor manera de salvar una vida. Y para conseguirlo es necesario tener unas nociones mínimas sobre cómo intervenir ante esta emergencia vital. De esta tarea se encargan profesionales como Carlos Prados Sande, diplomado universitario en Enfermería y trabajador de la Fundación Pública Urxencias Sanitarias de Galicia-061 en Santiago desde hace 29 años. Este profesional, que este mes cumplirá 54 años, lo sabe demasiado bien porque en el Día del padre del 2024 sufrió una muerte súbita en su casa de Ames y se salvó por la rápida intervención de su mujer y su hija, con las que comparte oficio, y que ejercieron como lo que en argot sanitario se denomina primeras intervinientes. Estas prácticas de reanimación cardiorrespiratoria, reconoce, «las puede realizar cualquier persona que tenga unos mínimos conocimientos», los mismos que él imparte en cursos adaptados al público y que siempre incluyen la reanimación cardiorrespiratoria y la técnica para saber qué hacer ante un atragantamiento.
Carlos Prados, que está adscrito en Santiago al servicio de ambulancias y de helicóptero, inició su etapa docente durante la pandemia con la colaboración coa Escola Galega de Saúde para Cidadáns y no ha parado. «En ese momento hicimos una campaña con vídeos que se proyectan en los centros de salud y los hospitales para saber lo que hay que hacer ante una emergencia vital», recuerda.
Prados está impartiendo un curso en Brión sobre primeros auxilios para menores, promovido por el Concello con las treinta plazas cubiertas el primer día. Reivindica la importancia de este tipo de formaciones, pero va más allá al plantear que los conocimientos para atender las emergencias vitales deberían formar parte de todos los planes de estudios porque, resume, «puede que no lo tengas que aplicar en tu vida, pero si sabes hacerlo puedes salvar una».
Aunque este tipo de conocimientos no está en los planes de estudios, sí se imparten en muchos centros de enseñanza porque, confirma, «el 061 tiene un programa, RCP na aula, en el que capacitamos a los profesores para que sepan hacerla y también puedan enseñar a los alumnos las maniobras de reanimación a una edad de 11 años. Y sin ninguna duda, esta enseñanza debería de ser obligatoria porque es la única manera de salvar una vida».
Prados añade que «en la cadena de supervivencia, los primeros intervinientes son los que tienen que actuar porque hasta que llegue una ambulancia pasa mucho tiempo, ya que los estudios dicen que por cada minuto que pasa sin que alguien no reanime a una persona las posibilidades de supervivencia se reducen en un 10 %, de ahí la importancia vital de que el primer interviniente sepa hacer un soporte vital básico y de calidad para poder salvar una vida». «Y yo, a día de hoy estoy hablando de esto gracias a ese conocimiento. Fue la suerte que tuve, porque si llego a estar en un sitio en el que nadie sabe hacer nada, mi desenlace, sin duda, habría sido muy distinto», añade.
Para quien no tenga estos conocimientos, este profesional reconoce que, «salvo por algunos detalles», películas y series que reproducen este tipo de maniobras lo hacen de forma correcta. En cualquier caso, recuerda que «los teleoperadores de emergencias ya te van indicando las maniobras tienes que hacer de la forma correcta. Y con el tiempo esto se convertirá en una videollamada en la que ese operador te podrá enviar un vídeo. Gracias a la tecnología será mucho más sencillo y cada vez tendremos más reanimadores y aparatos0 de reanimación semiautomática, con lo que aumentará la tasa de supervivencia».