Los números avalan a un Compostela al que le cuesta soltarse

SANTIAGO

Parapar, tras marcar el segundo gol del Compos ante el Boiro
Parapar, tras marcar el segundo gol del Compos ante el Boiro SANDRA ALONSO

El club cierra el mercado de traspasos sin movimientos de última hora

02 feb 2026 . Actualizado a las 17:27 h.

A pesar de haber sumado solo uno de los últimos seis puntos en litigio, la situación del Compos en la clasificación es muy favorable, líder y con seis de renta sobre sus perseguidores. Y salvo que apareciese alguna oportunidad inesperada de algún jugador sin equipo, en paro, no habrá más fichajes. El plazo para traspasos se cerró sin más novedades que las de David Rosón y Unai Peón, y las salidas de Mateo Arellano y Pablo Porrúa, que se sumaron a la de Trasi en noviembre. No ha habido ningún volantazo. Se han ido tres futbolistas que no estaban teniendo minutos y han llegado dos jugadores jóvenes llamados a inyectar empuje y pase en el centro del campo.

Los números sostienen al equipo más que las sensaciones, porque el balance matemático es realmente bueno. Pero cuando llegan los tropiezos, como sucedió este domingo ante el Boiro, se acentúa la decepción en la grada. Son muchas las victorias a los puntos, decididas por detalles, sin contundencia. Y a veces los detalles pueden volverse en contra.

Probablemente el peor enemigo del Compos sea el propio Compos, al que le cuesta soltarse. Por presupuesto e historia. El club ha configurado un proyecto para ascender, y no es fácil lidiar con esa presión, que no obligación, porque en deporte nadie puede garantizar los resultados. Son varios los jugadores que han reconocido que no es sencillo cargar con esa mochila.

Al propio tiempo, esa tesitura tiene un efecto liberador sobre los rivales. «Se xogásemos así sempre estariamos máis arriba». Es una reflexión muy repetida entre los adversarios, incluso en partidos que cayeron del lado azul y blanco, en los corrillos entre representantes de los dos lados a la conclusión de las contiendas.

A eso se enfrenta el Compostela en las quince jornadas que restan, a sí mismo y a unos rivales que saben cuál es el escenario que más incomoda al colectivo de Secho Martínez.