Dos ciudades

Ignacio Carballo González
Ignacio Carballo LA SEMANA POR DELANTE

SANTIAGO

Con frecuencia se habla de Compostela como la historia de dos ciudades. Y es verdad, es una realidad evidente tanto en la vida cotidiana de los vecinos como en la proyección urbana en el imaginario colectivo o el de cualquier persona de aquí o de allá. Salvo a quienes hayan residido de forma estable o en una etapa de sus vidas en Santiago, a nadie se le viene a la cabeza en primera instancia, al pensar en nuestra ciudad, la imagen del Ensanche, sino la del casco monumental, tan potente es su identidad histórica conservada a lo largo de los tiempos. Esta dualidad exige una actuación equilibradora muy decidida —y muy dotada económicamente— por parte de las administraciones para evitar arritmias que acaben favoreciendo sobremanera la imagen de postal, de la proyección exterior, de la atracción turística, y relegue a la ciudad, digamos, menos bonita, pero que concentra el pulso de la vida de los vecinos. Es el estigma que arrastra el Ensanche, producto de su origen de crecimiento rápido, escasamente planificado y especulativo. La zona nueva, en general, no ha estado abandonada en las dos últimas décadas, pero sí ha habido demasiados ensayos. Ha faltado una intervención intensiva y coherente, a la medida de sus necesidades y mirando tanto a las alturas de las viviendas como a ras de calle con las intervenciones de reurbanización e imposición del perfil peatonal sobre el del tráfico rodado. Es indiscutible la necesidad de aceras más anchas, menos espacio para los coches, zonas verdes, mejores canalizaciones de servicios y mobiliario urbano de calidad. Pero no nos olvidemos de las condiciones de las viviendas. La calle Santiago de Chile, como cualquier otra de la parte baja del Ensanche, requiere fuertes inversiones en los inmuebles para mejorar su habitabilidad. Actuar en el espacio público es un incentivo para mejorar el privado, pero harán falta ayudas, como siempre hicieron falta en la ciudad histórica y es uno de los pilares de su éxito. El gobierno local acaba de presentar su modelo de reurbanización de esa calle estudiantil que tanto lo necesita, extensible a Praza de Vigo y Doutor Teixeiro. Lo hace tarde, porque no le va a dar tiempo a iniciar obras en este mandato, y ya se verá después. También sigue en espera el revulsivo de la operación Peleteiro. Historia de dos ciudades.