Ni transporte urbano ni interurbano ni escolar, los servicios mínimos no se cumplen en la capital gallega
16 ene 2026 . Actualizado a las 13:33 h.La octava jornada de huelga -tercera de la semana- del transporte en la provincia de A Coruña volvió a dejar a Santiago al límite. Los servicios mínimos decretados por el Concello se incumplieron nuevamente, y los piquetes impidieron que salieran las líneas del transporte urbano. Ni siquiera se permitió, como si ocurrió en las primeras jornadas de huelga, que circularan los servicios a los hospitales Clínico y Provincial. Tampoco funcionó con normalidad el transporte escolar, y salvo algún caso aislado, ningún bus llevó a los niños a los colegios de Santiago. En la estación intermodal de Santiago, donde algunos pasajeros aguardaban en las primeras horas del día la llegada de los autocares del transporte interurbano, el movimiento fue muy escaso a lo largo de toda la mañana.
La acción de los piquetes se centró, inicialmente, en las cocheras de las empresas en el polígono do Tambre y en la base del autobús urbano en Amio. Con este sistema se impidió que los vehículos iniciarán la marcha, lo que volvió a bloquear, por tercer día esta semana. toda la ciudad y buena parte de la provincia de A Coruña. Fuentes sindicales denunciaron que, en algunas empresas de transporte, no se abrieron las puertas; por lo que los conductores de los servicios mínimos no pudieron acceder al interior de las cocheras. Detrás de esta decisión podrían estar los daños sufridos, en jornadas de huelga anteriores, por algunos vehículos que se habían puesto en marcha para prestar sus servicios. Ante el supuesto cierre de garajes y cocheras por parte de las empresas, fuentes de CCOO indicaron que están estudiando reclamar a las empresas que abonen el salario del día de la huelga a los trabajadores movilizados por el decreto de servicios mínimos, que no pudieron acceder a sus vehículos.
Caos en los accesos a Santiago
La coincidencia de la huelga con una jornada muy lluviosa vino a complicar aún más el acceso a la ciudad, en las primeras horas del día. La entrada por O Milladoiro (Ames) fue nuevamente la que registró más problemas, y, concretamente, la fuerte retención en la rotonda de Volta do Castro implicó alargar los recorridos habituales entre 15 y 30 minutos más de lo habitual. También la estrecha pista de Pardiñas, una alternativa para evitar los atascos de O Milladoiro, vio incrementado su tráfico, lo que generó quejas de los vecinos de la parroquia que denuncian problemas de seguridad viaria, al carecer el vial de arcén y ser muy estrecho para soportar un tráfico intenso. En Montouto (Teo), los conductores procedentes, entre otras localidades de Os Tilos y Cacheiras, se vieron sorprendidos con una retención mayor a la habitual. Esto fue porque, a diferencia de en jornadas anteriores, el transporte escolar del colegio Peleteiro tampoco funcionó, lo que llevó hasta allí a muchos coches particulares.
Si los accesos a Santiago estuvieron muy complicados, el interior de la ciudad no funcionó mejor entre las ocho y las diez de la mañana. Los entornos de todos los colegios estuvieron muy concurridos hasta pasada la hora de entrada. Los principales problemas se registraron en la rúa do Hórreo, praza de Galicia y en Virxe da Cerca, donde se concentran varios centros, entre ellos el Compañía de María, Doña Emma y Orfas. En San Roque y A Estila, donde se localizan los colegios La Salle y San Jorge, ambos con el transporte escolar paralizado, la llegada de numerosos coches particulares largas colas hasta las inmediaciones de San Caetano. En Galeras, las inmediaciones del colegio Raíña Fabiola y Pío XII pusieron a prueba la paciencia de los padres que se vieron obligados a trasladar a sus hijos en coche ante la falta de transporte escolar y urbano. Curiosamente, el bus que comparte el Raíña Fabiola y el IES Xelmírez I si llegó al colegio, pero trasladó a menos alumnos, porque los padres no tenían claro que pudiera realizar el viaje.
Otro de los puntos más afectados por la huelga de transporte es el Hospital Clínico. Durante la mañana, cuando están programadas las consultas médicas, las plazas de aparcamiento se quedan escasas para atender la demanda, y el aparcamiento subterráneo también se ve desbordado. En las tres jornadas de huelga de esta semana, los problemas se incrementaron al carecerse de transporte público, por lo que todos los pacientes citados de Santiago y del resto del área sanitaria tuvieron que recurrir al transporte particular.
Posturas alejadas
Las posturas, según fuentes sindicales, están muy alejadas y por ahora no hay previsión de que se retomen las negociaciones. La última vez que se sentaron ambas partes para hablar fue en diciembre con la mediación del Consello de Relacións Laborais. Entonces se celebraron dos reuniones, y en la segunda se levantó la parte empresarial. Desde entonces, nada. Los sindicatos reclaman, además del IPC en el salario, que se organicen las jornadas laborales de manera que se conozcan con más antelación los días de trabajo, y también que se contabilice y pague todas las horas de trabajo, incluidos los tiempos de descanso.