Verea quiere armar su mayoría absoluta con abstencionistas y los socialistas enfadados

j. C. SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

XOÁN A. SOLER

El líder del PP ve la «turismofobia do BNG» clave en el repliegue de Ryanair

12 sep 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Borja Verea regresó de vacaciones con ánimo y en su primera intervención pública en el pazo de Raxoi aseguró que su partido trabaja para «conseguir a maioría máis grande na historia de Santiago». Grande o ajustada, lo cierto es que el Partido Popular necesitará al menos 13 concejales de 25 para gobernar —14 de 27 si hay censados más de 100.000 habitantes—. En el programa matinal Voces de Compostela, de Radio Voz, el líder de la oposición abundó en su afirmación y explicó que para lograr su objetivo necesitará retener todos los apoyos que recibió en el 2023 —sacó 11 ediles con 18.000 votos— y ampliar ese caudal que va a tratar de alimentar entre vecinos de la ciudad que no suelen ir a votar o que sí apoyan al PP en otras citas, como ocurrió en las últimas autonómicas, en las que Rueda sumó 26.000 votos en Santiago. Abstenciones en las municipales fueron algo más de 30.000 en la última convocatoria, lo que supone un 38 % del censo. Además, ve factible arañar apoyos entre los votantes desencantados con la gestión que hizo el PSOE local en los últimos tiempos, o aquellos que se han alejado del partido por los resultados en Galicia o los problemas de corrupción a nivel nacional.

Verea, que recuerda que en su primer intento como cabeza de cartel tuvo más apoyo en las urnas que Martiño Noriega (CA), Sánchez Bugallo (PSOE) o Goretti Sanmartín (BNG), que sí levantaron el bastón de mando, reconoció a preguntas de Alberto González que él lleva trabajando «en clave electoral» desde el día en el que la nacionalista tomó posesión, «porque é a miña responsabilidade», además de pensar que el mandato se acelera tras pasar el ecuador, porque ya «solo queda un ano completo, o 2026».

Analizando la actualidad del momento, el jefe de la oposición centró sus críticas en dos de los servicios que acaparan mayor atención y presupuesto municipal. Verea mantiene que, salvo que un informe independiente y solvente diga lo contrario, sus concejales no van a apoyar el pago de los alquileres de autobuses del transporte público tras varios años con el contrato caducado, una «trapallada» en la que los populares no se sienten apelados; y tampoco entiende el anuncio del ejecutivo nacionalista de incrementar los impuestos para la limpieza justo cuando «o problema xa é un clamor» social, «isto terán que explicalo», advirtió.

Sobre la reducción de plazas y la renuncia de Ryanair a mantener una base en el aeropuerto de Santiago, el popular hizo un análisis en busca de responsables: «Hai un culpable principal, que é o Ministerio e Aena. E hai cómplices», dijo, y ahí sitúa al BNG y su «turismofobia. Están encantados coa decisión de Ryanair. Poñen cara de enfadados, pero levan dous anos dicindo que os turistas molestan. Cumpren unha folla de ruta para facer un Santiago máis pequeno e illado», denunció. Además, lamenta que ante la crisis de pasajeros de Lavacolla, que empezó hace meses, hayan insistido en que las competencias son del Estado o de la Xunta, «e agora sorprenden dicindo que están sondeando a seis aeroliñas. En que quedamos, teñen competencias ou non? Por que non o fixeron antes?», se preguntó.