Francisco Luengo: «Queremos volver a recuperar el 'Ordo prophetarum', en él toma vida el Pórtico»

Montse García Iglesias
montse garcía SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

Sandra Alonso

La representación de drama litúrgico medieval se había retomado del 2004 al 2009

27 ene 2025 . Actualizado a las 21:33 h.

El protagonista. Francisco Luengo es músico y lutier, así como presidente de la Asociación para a Promoción da Música Atus, que impulsó la recuperación de este «Ordo propheratum». Luengo, además de participar en la reconstrucción de los instrumentos medievales del Pórtico, buscó información de este drama litúrgico medieval en manuscritos de Limoges, Laon y Ruan. Todo ello lo combinó con la escenografía reflejada en el Pórtico. «Ahí vemos toda la colocación», resaltó el musicólogo.

El Ordo prophetarum (Procesión de los profetas) es uno de los escasos dramas litúrgicos medievales que se conocen en España. Y, además, en el caso de Santiago con una singularidad que lo hace único: «No es solo que dispongamos de un Ordo que se pueda interpretar, sino que además lo que tenemos es nada menos que la visión de cómo es esta escena y los personajes, ya que están en el pórtico de la Gloria de la Catedral. Entonces, nos podemos imaginar mejor cómo se veía aquello en el siglo XII, en el XIII, cuando se representaban estos dramas», afirma Francisco Luengo, lutier y músico que impulsó también la recuperación de esta especie de ópera en el 2004 poniendo entonces fin a varios siglos sin escenificarse en la Catedral. Después de continuar representándose hasta el 2009, el silencio volvió sobre este drama.

Estos días el Ordo prophetarum, conmemorando el vigésimo aniversario de esta recuperación, recobra protagonismo. Hasta finales de mes, en el Colegio Mayor San Agustín, puede verse una exposición con parte de los instrumentos utilizados para su representación —son reproducciones de los que aparecen en el Pórtico— y con el vestuario. Además, este pasado viernes se celebró una jornada para profundizar tanto en él como en el Misteri d’Elx, un drama litúrgico medieval que se ha representado casi sin interrupción en Elche, que fue declarado a principios de este siglo como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. En España solo se conserva obra más de características similares, precisa Luengo. Se trata de El canto de la Sibila, en Mallorca, que también tiene reconocimiento de la Unesco. «El Canto de la Sibila es la última parte del Ordo prophetarum, que nosotros interpretábamos y que es bastante apoteósico», afirma el lutier y presidente de la Asociación para a Promoción da Música Actus.

El deseo actual es que este regreso a la actualidad del Ordo prophetarum no se ciña a la muestra y la jornada: «El principal objetivo es que se pueda volver a representar, que vuelvan a tomar vida esos personajes que están en el Pórtico». Ahora, han recibido la invitación de los organizadores del Festival Medieval de Elche para acudir allí en octubre, pero para ello necesitan apoyos. La representación de esta pieza musical y teatral a un tiempo exige una estructura amplia ya que en escena son una treintena de intérpretes, entre instrumentistas y cantantes, a lo que hay que unir escenografía. También le gustaría retomar las representaciones por Navidad en la Catedral compostelana, que se vieron interrumpidas justo coincidiendo con el año santo del 2010. «Después de representarse del 2004 al 2009 ya había empezado a ser una especie de tradición navideña, que es lo que nosotros queríamos», incide Luengo. Por eso reclama «sensibilidad» sobre este drama litúrgico medieval. «Queremos que se siga hablando de que en España y en Galicia disponemos de una serie de riquezas culturales que son poco habituales», apunta.

En el caso de Santiago, además, esta representación cobra mayor relevancia al estar incluidas las figuras en el Pórtico, tal y como descubrió el profesor Serafín Moralejo. El Mestre Mateo reflejó en la iconografía los personajes de este Ordo que eran muy conocidos durante el medievo ya que se interpretaban en las iglesias. En este caso, el drama litúrgico no tiene de referente un pasaje bíblico —como era habitual—, sino que está basado en un sermón atribuido a San Agustín, que aludía a la convocatoria a los profetas a dar testimonio de la divinidad de Cristo. «El Pórtico nos da indicaciones escénicas, de colocación y todo, algo que no hay en ningún otro lugar», apunta Luengo, con el deseo de volver a ver escenificada esta Procesión de los profetas.