Hoteleros de Santiago: «Nuestros clientes se desesperan y lloran porque van a perder el avión»

La Voz SANTIAGO

SANTIAGO

SANDRA ALONSO

La falta de taxis en el aeropuerto se agrava sin que puedan operar los de O Pino y Boqueixón

10 jul 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

Mientras el problema de la falta de taxis en Santiago se agrava en la temporada turística alta y repercute en un gran déficit de este servicio entre el aeropuerto Rosalía de Castro y la ciudad, el Concello de O Pino y los taxistas de este municipio no obtienen respuesta de la capital a su petición de que se les permita reforzarlo. A O Pino se sumará en breve el Concello de Boqueixón con la misma demanda y con el convencimiento de que «é coherente, lóxico, razoable e de sentido común», teniendo en cuenta, además, que «tanto Boqueixón como O Pino somos parte do aeroporto», afirma el alcalde boqueixonés, Ovidio Rodeiro.

Después de que el pleno municipal de O Pino aprobara por unanimidad de todos sus grupos políticos hace dos semanas una declaración institucional en apoyo de su sector del taxi para que pueda recoger viajeros en la terminal aeroportuaria de Lavacolla, no se ha producido ningún avance y su regidor, Manuel Taboada, espera hacer causa común con Boqueixón, en el momento en el que este Concello adopte la misma medida, para plantearla de forma conjunta ante la alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín. Ambos alcaldes tienen la certeza de que si el Concello capitalino lo solicita, la Xunta le dará vía libre con rapidez.

Los taxistas de O Pino insistieron ayer en su demanda, conscientes del grave problema que sufre Santiago, porque también lo ven de cerca cuando tienen que llevar viajeros de su municipio a la ciudad y no pueden recoger usuarios en esta por no estar autorizados, ante la incredulidad de estos. «Pasoume que un home pregoume chorando na Praza de Galicia que o levase ao aeroporto porque perdía o avión, pero non puiden facelo», explica uno de los cuatro taxistas de O Pino, que en esta época de alta demanda reciben numerosas llamadas día y noche de usuarios «desesperados» en la terminal aeroportuaria, obligados a esperar mucho tiempo hasta que consiguen un medio de transporte.

O Pino y Boqueixón tienen parte de las instalaciones aeroportuarias en sus territorios. Tanto en Peinador como en Alvedro prestan servicio taxistas de los municipios colindantes.

Hoteleros de Santiago: «Nuestros clientes se desesperan y lloran porque van a perder el avión»

 

maría patricio, I. C.

La conexión de taxis con el aeropuerto Rosalía de Castro sigue acarreando problemas en los desplazamientos de vecinos y visitantes de la ciudad este verano. La presidenta de Hostelería Compostela, Sara Santos, asegura que es un «problema diario» y que «continúa sin resolverse».

«Hay taxis que les llamas y no aparecen. Algunos incluso están reservados desde el día anterior. Los clientes, que están en la puerta del hotel con nosotros, se desesperan y lloran porque piensan que van a perder el vuelo», relata Santos. «Las últimas personas a las que ven son a nosotros», reprocha, en referencia a que los hosteleros son los últimos a los que se les piden explicaciones. «Es el sector quien sufre», asegura la presidenta de la asociación, que pide que una de las prioridades del Concello sea «solucionar el problema de los taxis». Aunque este año aún no le haya ocurrido, ha explicado que no sería la primera ve que ella misma y otros hosteleros tienen que llevar a los clientes de sus establecimiento para que puedan coger el vuelo a tiempo.

Por su parte, el portavoz de Unión Hotelera Compostela, José Antonio Liñares, coincide con las prioridades de Hostelería Compostela y relaciona la situación del transporte con que la capital gallega no sea un «destino maduro». Según Liñares, sin solventar el problema de conexión y dar una solución a los turistas, no se puede ofrecer Santiago como un destino de viaje, ni tomar otras medidas como «la tasa turística».

Actualmente, tienen licencia en Santiago 144 taxis. Aunque el gobierno local haya solicitado a la Xunta la creación de 29 permisos fijos nuevos a finales de mayo, así como la posibilidad de crear plazas temporales, estos no llegarán a tiempo para este verano. Así, la única solución aplicada por el momento es la creación de una lanzadera de la línea de bus 6A, que realiza una conexión directa entre la estación intermodal y el aeropuerto.