Fernando Sainz y Elvira Tresguerras, matrimonio con los 70 cumplidos y a las carreras

SANTIAGO

PACO RODRÍGUEZ

El 30 de noviembre festejarán sus bodas de oro y, como coincide en sábado, quieren celebrarlo participando juntos en alguna prueba popular

08 feb 2024 . Actualizado a las 13:15 h.

Fernando Sainz (Compostela, 1949) y Elvira Tresguerras, Viruca, (Verín, 1952) tienen marcada en el calendario la fecha del 30 de noviembre. Ese día festejarán sus bodas de oro y quieren celebrarlo participando en alguna carrera popular. Con 75 y 72 años ahí siguen, disfrutando y compitiendo, también ganando con frecuencia en las categorías que les corresponden. Este sábado, en la prueba de cinco kilómetros disputada en Padrón, homologada por la Federación, marcaron el récord gallego de la distancia en máster 75 y máster 70.

No son deportistas que se apuntaron a una moda. Llevan varias décadas entrenando y corriendo juntos y, si se pudiese contabilizar el recorrido que acumulan en sus piernas, le darían la vuelta a aquellos cuentakilómetros analógicos que tenían los coches cuando eran jóvenes. Probablemente más de una vuelta.

Conservan la pasión de entonces, cuando llegaban a participar en dos pruebas en el mismo día, aunque una fuese en Poio, por la mañana, y la otra en Guitiriz, por la tarde, con fuerzas todavía para poner el epílogo a la jornada en el Festival de Pardiñas. Y podrían completar una lista interminable de nombres propios con los que han coincidido y coinciden en esta larga carrera, como el científico Ángel Carracedo. «No venía a todas, pero era muy bueno. Practicaba el submarinismo y eso le daba mucha resistencia», comentan. O el actual psicólogo del Celta, Joaquín Dosil.

En la amena charla con ambos acerca de esta afición tan sostenida a lo largo del tiempo, de alguna manera afloran los clichés que se les presuponen a las profesiones que desempeñaron. Fernando Sainz, ex alumno del Peleteiro, es un torrente con la palabra, como si estuviese explicando la asignatura de Historia del Arte en sus clases. Elvira, que fue funcionaria de Hacienda y también trabajó en el gabinete de Xustiza e Interior y en otros departamentos de diversas consellerías, observa más e interviene menos.

Futbolista del Compos

Fernando podría estar horas hablando de sus dos pasiones, el Arte y el atletismo, en el que se inició cuando cerró la página del fútbol. En su etapa como juvenil coincidió con Tito Valdés, portero que acabó firmando y ascendiendo con el Burgos a Primera División. Fernando Sainz llegó a jugar dos partidos en Tercera con el Compos. Y después militó en el Praíña.

Al pasar revista a su época como docente recuerda los tiempos en que fue compañero de Antonio Fraguas y Carballo Calero en el instituto Rosalía, y más tarde, en Vigo, en el INGABAD, profesor de Xela Arias. Son tres figuras a quienes se les dedicó el Día das Letras Galegas, sucesivamente y en ese orden, en los años 19, 20 y 21.

Fernando Sainz se jubiló por decreto a los setenta años en el instituto de Bertamiráns. Le hubiese encantado seguir, pero ya no le concedieron más prórrogas.

Viruca también amplió la edad de jubilación, hasta los 68. Seguramente tiene vivencias y batallas para un largo relato, pero ahí se impone ese perfil de discreción. Su idilio con las carreras fue algo más tardío. Empezó acompañando a Fernando y viendo los toros desde la barrera, hasta que decidió saltar al asfalto. O a la arena. O al tartán, que da igual la superficie. Le gustó la experiencia y desde entonces no ha parado.

En el Campeonato Xunta de Galicia Máster en Pista Curta celebrado a finales de enero en Ourense Viruca se subió al cajón más alto del podio en los 3.000 metros máster 70 y en los sesenta metros. Literalmente, no tuvo rivales de su edad. Pero hay otro dato que da cuenta de su nivel, porque en el calendario provincial de la Diputación sí hay competencia. Suma ya tres títulos y ahí computan los resultados de mujeres de más de 60 años.

Fernando Sainz se proclamó campeón en los 3.000 metros, por delante de Roberto Rey, y fue bronce en los 60 metros.

Dos desayunos al día y mucho pescado cada semana

Podría decirse que tanto Viruca Tresguerras como Fernando Sainz llevan el ánimo de serie. Pero la energía que despliegan no es espontánea. Hay mucho trabajo y mucha disciplina detrás, en los entrenamientos y en la dieta. Son estrictos y perseverantes en los dos frentes.

Cada día empieza con dos desayunos. El primero, exclusivamente con fruta y frutos secos, sin mezclar con ninguna otra cosa, salvo un complemento de magnesio y un sobre de jalea real. El segundo, una hora u hora y pico más tarde. Ella se toma un café con leche y tres galletas, tres. Él, «café solo, un poquito de miel y dos galletas». En la comida manda el pescado, cuatro veces a la semana. Los días de carrera toca atención especial a la proteína y a los hidratos de carbono que no sean pesados. En el desayuno eliminan la fruta fresca, solo deshidratada y frutos secos. Para beber, Elvira se decanta por el agua. Fernando mezcla cerveza sin alcohol con una consumición isotónica cero cero, y se permite «media copita de vino». Media, no más. La botella dura días. No hay más concesiones al alcohol. Y las bebidas azucaradas están absolutamente prohibidas. Por la noche, combucha e infusión de jengibre. Solo hacen excepciones en las fiestas familiares, pero con mucho comedimiento.

 Entrenamientos

El plan de entrenamientos también está absolutamente pautado. Van alternando un día de fondo para trabajar la distancia. Más de una hora de carrera para hacer más de diez kilómetros. Al siguiente toca la velocidad, las más de las veces en el paseo fluvial de Bertamiráns, cerca de casa: cuatro series de novecientos metros y diez de cuatrocientos. Y al tercero descansar, aunque ese paréntesis no lo es tanto porque lo suelen aprovechar para hacer algo de bicicleta. El día previo a la competición no hay ejercicio. Y si la lluvia complica los entrenamientos, se acercan hasta el estadio de San Lázaro para aprovechar toda la cuerda de sus soportales, a cubierto.