Un hombre de Ordes perdió la casa y a su hija al divorciarse, pero la Audiencia le reconoce su derecho a usar el coche familiar

SANTIAGO

PACO RODRÍGUEZ

La sentencia excluye al automóvil como objeto de uso común en el hogar, por lo que los excónyuges deberán compartirlo

31 ene 2024 . Actualizado a las 17:07 h.

En los divorcios hay tres puntos en los que habitualmente estalla la fricción entre las partes: la custodia de los hijos, el uso de la vivienda familiar y el dinero de las pensiones. Una mujer que se separó de su marido en Ordes logró que el juzgado le otorgase a ella el derecho a vivir con la única descendiente del matrimonio, una niña de 13 años, y a vivir en la que fue residencia del matrimonio. Y en esa concesión, la sentencia incluyó no solo el ajuar de la casa, sino también el uso exclusivo hasta que no se llevase a cabo la liquidación de gananciales del Audi A3 que tenía la familia. El hombre recurrió y ha logrado que la Audiencia Provincial también le dé derecho a utilizarlo al considerar que no forma parte de los objetos de uso ordinario del domicilio.

En su resolución, la Audiencia señala que no comparte «la visión extensiva que propone la sentencia apelada para comprender vehículos automóviles dentro de la expresión del artículo 96.1 del Código Civil relativa a los objetos de uso ordinario en la vivienda familiar». El tribunal provincial considera que «la ley se refiere con claridad al ajuar doméstico, a los objetos que se encuentran ordinariamente en la vivienda o sus anejos y son utilizados por sus ocupantes». Es decir, muebles, ropa de cama, vajilla o electrodomésticos, pero el coche no forma parte de la casa y, por lo tanto, los excónyuges tendrán ambos derecho a utilizarlo de forma conjunta.

Dado que el de esta pareja ordense ha sido un divorcio contencioso, en el que el uso compartido del vehículo puede ser el origen de nuevos conflictos, la Audiencia Provincial ya advierte en su sentencia de que «no ampara en modo alguno conductas abusivas meramente obstruccionistas de los derechos del copropietario, ni tampoco las que pretendan un uso y disfrute exclusivo o incompatible con los derechos del otro, ni de ese turismo ni de cualquier otro vehículo o bien que forme parte de la ya disuelta sociedad de gananciales».

A la hora de dictar a favor del hombre en la cuestión del uso del Audi A3, los magistrados reconocen que «la ley permite atribuir a los hijos y al progenitor en cuya compañía quedan el uso y disfrute de la vivienda familiar y de los objetos de uso ordinario en ella», pero no así «el de otros bienes comunes como son segundas viviendas o vehículos».

Y es que la jurisprudencia establece, y así lo alegó el hombre en su recurso, que incluso queda fuera de esa consideración de objetos de uso ordinario del domicilio familiar la plaza de garaje.

El tribunal no cree que el hombre solo gane 900 euros en su empresa

En lo que la Audiencia no ha aceptado el recurso del hombre es en lo que se refiere a la pensión de alimentos que estableció el juzgado de Ordes en su sentencia, que fue de 300 euros mensuales para hacer frente a los gastos ordinarios, ya que los extraordinarios, como es lo habitual en estos casos, deben abonarlos los excónyuges de forma conjunta.

Tampoco se ha aceptado el recurso de la mujer, que pretendía una cantidad superior, por lo que la pensión finalmente se quedará en esos 300 euros estipulados por el juzgado de Ordes que decidió sobre el caso en primera instancia.

El hombre alegó que no podía hacer frente a esos 300 euros porque tenía que pagar 400 más gastos de su nueva vivienda, 125 de un préstamo familiar y su propia manutención con una nómina de solo 900 euros, pero el tribunal provincial no cree que esos sean sus únicos ingresos porque trabaja en una empresa de excavaciones y transportes que es de su propiedad, por lo que él, como jefe, es el que se ha puesto el sueldo que dice cobrar. Más aún cuando el empleado con que cuenta gana 1.200.

En este sentido, la sentencia considera «evidente» que su actividad «le reporta otros ingresos no revelados o contabilizados, y acaso ello pueda explicar en parte los frecuentes e irregulares ingresos nominalmente realizados durante la convivencia en la cuenta común» por su madre «pese a ser acreedora de su hijo o de ambos cónyuges por título de préstamos», añade la resolución judicial.