Comedor y enseñanza a la carta, claves del éxito de las unitarias de Ames

Emma Araújo SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

PACO RODRÍGUEZ

Los servicios de conciliación garantizaron la supervivencia de la escuela de Covas

07 mar 2023 . Actualizado a las 22:41 h.

Dieciséis escolares de entre 3 y 6 años que calzan zapatillas y en apenas un minuto se ponen las katiuskas para salir al patio después de la clase de inglés, con el estomago bien alimentado tras picar algo cuando tienen hambre y sin pantallas ni útiles tecnológicos a la vista. Así es un día de tantos en la escuela unitaria de Covas, en Ames, un centro educativo que en el año 2019 estuvo a punto de desaparecer porque solo tenía seis matrículas. Responder a la pregunta de cómo fue posible este cambio de tendencia es fácil: incorporando servicios de conciliación desde el curso 2020/2021, tanto de desayunos (de 7.30 a 9 horas) como de comedor (de 14 a 16.30 horas). Los datos lo confirman, ya que al Bos días cole de Covas acuden seis menores, un número que sube hasta catorce cuando llega la hora de comer. Ambos programas los presta el Concello, con una persona que se encarga de organizar y servir los desayunos y dos que asumen la misma tarea con la comida. Por la ratio del servicio sería posible con una pero trabajan dos porque deben servir un menú especial por un caso de alergias, lo que obliga a extremar cuidados.

PACO RODRÍGUEZ

Con la posibilidad de tener el mismo horario que el resto de centros educativos de Ames el modelo de enseñanza de una unitaria también es un plus. Prueba de ello es que solamente dos menores que estudian en Covas viven en la zona, mientras que el resto procede de áreas urbanas, sobre todo Bertamiráns, lo que implica que las familias que optan a este modelo lo hacen expresamente, ya que tienen a su disposición otros colegios con los mismos servicios de conciliación con idéntico horario. Y no solo eso, ya que, como confirma Silvia Seoane, la maestra de la unitaria, «temos a unha alumna que o seu tataravó foi quen doou o terreo para o local da asociación de veciños no que está a escola».

Seoane es la profesora de Covas desde el curso pasado. Procedente de Lamas de Abade tenía plaza allí y también la espina de trabajar en una unitaria. Y una vez que los servicios de conciliación llegaron a Covas, y con ello se disparó la demanda, dijo eso de «agora ou nunca» y pidió la plaza, una decisión de la que no se arrepiente. «Estou encantada, a experiencia é marabillosa», afirma sin ningún ápice de duda.

Desde su llegada a la unitaria de Covas ha cambiado hasta la distribución de la escuela, reservando el espacio más amplio para la clase y trasladando la zona de juegos y de comida a lo que era la clase. En esta parte está el material tecnológico, una decisión consciente y consensuada con Educación porque entiende que con edades tan cortas no tienen necesidad de pantallas, sino de otro tipo de juegos y trabajos en equipo combinados con aire libre en cuanto el tiempo lo permite.

A la hora de organizar la clase que haya edades distintas tiene muchas ventajas, según Seoane. Una de ellas es que el grupo de tres años puede atenderlo de una forma mucho más personal, lo que evita que si hay algún problema de incontinencia se solucione sin tener que llamar a la familia.

Dotar de todos los servicios a las unitarias es la filosofía del Concello y no solo eso, ya que David Santomil, edil de Educación, cree que este modelo debería exportarse a otras escuelas para fomentar este modelo.