Santiago empezará el año con el presupuesto municipal prorrogado, pendiente de la factura de la luz

r. m. SANTIAGO / LA VOZ

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El alcalde compostelano, el socialista Xosé Sánchez Bugallo, con la concejala de Facenda, Marta Abal
El alcalde compostelano, el socialista Xosé Sánchez Bugallo, con la concejala de Facenda, Marta Abal Sandra Alonso

La falta de una propuesta a estas alturas y la proximidad de las elecciones seguramente aplacen el nuevo para más allá de junio

17 nov 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

El Ayuntamiento empezará el año con el presupuesto prorrogado. Una vez más, aunque es más que probable que en esta ocasión la situación se prolongue hasta después de las elecciones. Pendiente de conocer todavía el alcance que pueda tener la factura energética municipal en el 2023, el gobierno local no ha cerrado aún una propuesta presupuestaria. Y no prevé hacerlo hasta aclarar ese escenario. El actual contrato termina en febrero y la clave está en saber si puede asegurar la prórroga en las condiciones actuales, porque la escalada de precios de la energía podría incrementar esa factura en un 200 o 300 %, y eso se traduce en varios millones de euros, según las cuentas que hace el alcalde, Xosé Sánchez Bugallo (PSOE). Esa diferencia «pode ser de tres millóns» dice el regidor, quien no renuncia a presentar una propuesta de presupuestos, aunque también admite que lo están abordando con cierta calma mientras no se resuelvan esa y otras incógnitas, si bien la más determinante es la del coste de la energía, una cuestión que están tratando con la empresa.

Sin una propuesta de presupuesto ya sobre la mesa, cualquier fecha realista para tener presupuestos propios en el 2023 se va ya a bien entrado, sino hacia el final, del primer semestre: no hay más que recordar los procesos de negociación de los últimos años. Y eso teniendo en cuenta que hubiese posibilidades de cerrar un acuerdo, porque, con un gobierno en minoría y las elecciones tan a la vista, es más que improbable. Puede decirlo Compostela Aberta, que lo intentó. Y en esta ocasión, Bugallo no tendrá la opción de la cuestión de confianza, de la que se valió para sacar adelante las cuentas del 2021 ante la falta de un acuerdo con la oposición, que sí logró con CA y el BNG (al menos para asegurar su abstención), para el presupuesto del 2022. En el último año de mandato esa figura no se admite.

La prórroga presupuestaria no contempla el capítulo de inversiones, lo que impide, de principio, programar obra nueva con cargo a ese ejercicio, aunque sí se podrán seguir ejecutando los proyectos ya aprobados y con financiación afectada. Es el caso de los que se pagan con préstamos. Y de los proyectos del programa Edusi y de los fondos Next Generation, en los que en el actual presupuesto ya se metió la cofinanciación de la anualidad del 2023, recuerda la edila de Facenda, Marta Abal. Fuera de esos, también se podría programar alguno nuevo con remanentes, aunque eso ya depende también de la oposición.