Contradicciones del año santo

Francisco Candela ECONOMISTA. EXCONCEJAL DE TURISMO

SANTIAGO

06 mar 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Ya se ha señalado por el Foro Cívico que el Año Santo Compostelano es un evento de la ciudad, que tiene que ser capaz de liderar y definir su proyección exterior, en colaboración con otras Administraciones y entidades. Hoy, podemos constatar que el Concello ha sido desbordado por las actuaciones de la Comunidad Autónoma que, en la práctica, se ha apropiado del evento año santo (Xacobeo) y establecido sus fines en función de sus propios objetivos al tiempo que se le asigna un papel secundario de receptor de flujos de peregrinación y excursionistas. En el Plan Estratégico Xacobeo 2021, elaborado por la Xunta, y en el apartado de «Diagnóstico» de la situación del Camino de Santiago, se reconocen dos hechos: 1. La banalización de la vivencia del Camino, convirtiéndose en simple experiencia de consumo y constituyendo una amenaza para su supervivencia. 2. Tendencia creciente del discurso de masificación y de rechazo de la figura del visitante, sea turista o peregrino, especialmente en la ciudad.

En consonancia con tal diagnóstico, se indica en el plan la «necesidad de optar por un turismo de calidad (personas con perfil proactivo, con un nivel adquisitivo elevado e inquietudes culturales) respetuoso con el entorno y que no desnaturalice ni perturbe la vida cotidiana de la población local».

Las contradicciones entre los objetivos propuestos y la realidad resultante son abrumadoras, ya que se pretendía alcanzar 502.606 peregrinos en el 2021, partiendo de una cifra de 364.274 en el 2019.