Pádel en Oroso

Cristóbal Ramírez

SANTIAGO

25 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

En Oroso se ha convocado el I Torneo de Pádel Mocidade, y como signo de los tiempos no resulta necesario mandar una carta o mail a nadie, ni ir a una oficina a anotarse cubriendo un simple impreso, sino que hay que hacerlo en el Instagram o en el Facebook de la asociación Mocidade do Tambre (antes del 31, sea dicho de paso). Hay premios, pero eso además de esperado no es lo relevante.

La noticia no va a quitar el sueño a nadie, desde luego, pero es sintomática. O mejor, esperanzadora, y solo por una razón: porque si el asociacionismo se ha convertido en una de las eternas asignaturas pendientes del mundo gallego -¡y mucho más del rural!-, del juvenil ya no hay ni que hablar. Quedan algunos ejemplos muy aislados, como el Afonso Eans en Negreira, pero tampoco es puramente juvenil ni siquiera en su origen. Cierto es que en este país tan politizado, donde parece ser que el adversario es la reencarnación del demonio, cualquier grupo está escorado hacia esta o aquella posición, partido, frente, bloque o movimiento. No entra en el capítulo de lo fácil encontrar una asociación neutral (la cual, por ejemplo, no imponga un idioma vehicular, gallego o español, para empezar a hablar) que, a diferencia de las británicas o danesas, se dedique a un objetivo concreto y neutral tenga a quien tenga enfrente: a recuperar un castillo o evitar un parque eólico o a lo que cada uno se imagine. Pero ello no quita ni un ápice de mérito a cualquier joven (a ningún adulto tampoco) que dé el paso adelante y se asocie para lo que sea.

Mucha suerte a la Mocidade do Tambre en su intento de organizar un simple torneo de pádel. Se lo merece. Y que cunda el ejemplo.