La reunión del Patronato de Santiago da oxígeno al Consorcio al menos otros 12 años

r. m. SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

El programa inversor parte del trazado el pasado mandato, pero ampliado hasta el 2032

18 jul 2021 . Actualizado a las 20:32 h.

El Real Patronato aprobará el 25 de julio un programa de inversiones millonarias para la ciudad con la vista puesta en los tres próximos años santos, hasta el 2032. Mediado ya el 2021, y con la pandemia condicionando todavía en cierta medida la movilidad y los contactos sociales, la primera de esas citas será la del 2022. La segunda parte del bienio jacobeo autorizado por el Vaticano acabará convirtiéndose en el auténtico año santo que el calendario atribuía al 2021. Y exigirá la programación cultural y las inversiones que el covid congeló este año para la recepción de turistas y peregrinos, porque aunque el escenario pandémico no permite aventurar si el del 2022 será un año santo al uso, sí tendrá el alcance que no tiene el actual.

La lógica permitiría aventurar que la programación fijada inicialmente para el 2021 en el plan 2021-2032 al que el Real Patronato dará el visto bueno se trasladará al 2022. Pero ese será solo el arranque de un programa inversor millonario que el Concello no concreta todavía, pero que dará oxígeno al Consorcio al menos por doce años más después de prácticamente dos lustros con sus fondos muy limitados por la crisis económica.

En buena medida, esa planificación beberá de la que se articuló el pasado mandato municipal y cuyo borrador Martiño Noriega entregó a Felipe VI en un encuentro en la Zarzuela en el 2017. Entonces, el programa fijaba su horizonte en el año santo del 2027 con actuaciones en materia patrimonial, cultural y de infraestructuras por valor de 243 millones (incluidos los gastos de funcionamiento del propio consorcio), una media de 24,3 millones anuales. Porque el plan era a diez años. Inicialmente era para arrancar en el 2017, aunque las sucesivas demoras de los intentos de reunir al Real Patronato acabaron por rebajar esas expectativas temporales -y por tanto, también las inversoras-, aunque ahora se han ampliado. A 11 años.