Ana López, coordinadora de la Unidade de Atención Psicolóxica de la USC: «Entre los universitarios, lo que hay son problemas de ansiedad»

Montse García Iglesias
Montse García SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

Santi Alvite

Dice que el nuevo servicio, que comenzará a funcionar el martes, dará una respuesta adaptada a cada estudiante

15 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La USC pone en marcha el martes la Unidade de Atención Psicolóxica para ayudar al alumnado en esta situación de fatiga pandémica. La coordinadora del nuevo servicio es Ana López, que estará acompañada por otras dos psicólogas general sanitarias. Ellas serán las encargadas de evaluar y dar respuesta a las consultas que reciban en la cuenta de correo atencionpsicoloxica@usc.gal. Ya le llegaron las primeras.

-¿Cuál es el principal objetivo que se marcan con esta unidad?

-Es mejorar y trabajar en pro del bienestar psicológico del alumnado. Después de un año conviviendo con esta pandemia, se nota muchísimo a nivel psicológico porque no es lo mismo los momentos iniciales que ahora, donde ya todos llevamos un desgaste y mucha carga encima. Además, se junta con una situación de exámenes, que empiezan ahora. Esta unidad se pone en marcha para poder intervenir en aquellos casos que lo precisen porque su estado anímico es bajo o su nivel de ansiedad es muy elevado y necesitan ayuda en este momento.

-¿Cuál es el procedimiento que tiene que seguir el estudiantado para acceder a la unidad?

-Hay que enviar un correo electrónico a atencionpsicoloxica@usc.gal. Nosotros le daremos respuesta a la demanda que planteen, si es una solicitud de información o consulta, y se contactará con ellos bien a través del correo electrónico o por teléfono para poder precisar la demanda y concertar una sesión si es necesario.

-¿Qué servicios ofrecerán?

-La atención psicológica vendrá dada por la evaluación que se haga a la demanda que presente cada persona. Si una persona presenta dificultades para dormir, se hará una intervención para poder paliar o reducir esa problemática; si manifiesta un nivel muy elevado de ansiedad porque está en época de exámenes y se le ha juntado con otros problemas, se intervendrá. También nos planteamos diseñar talleres dirigidos al control de estrés o de cómo enfocar mejor el inicio de curso de cara a septiembre.

-¿El efecto a nivel psicológico de los exámenes se ve muy empeorado por la pandemia?

-Sí. El período de exámenes para el alumnado es un momento clave y si a ello le sumamos que estamos en una situación en la que hay gente que lo está pasando muy mal a nivel económico o por el distanciamiento social..., pues es más difícil. Hay que tener en cuenta que los universitarios están en unas edades muy complicadas. Si para todos es difícil estar lejos de amigos, de familia, para ellos es más complicado porque en esta etapa los amigos son uno de los mayores referentes. Además, no es lo mismo que el año pasado. Cuando llevas un año, el cuerpo ya está agotado de estar luchando y quieres ver un poco de normalidad, por ello se te hace más cuesta arriba.

Siempre entre los universitarios ha habido demanda de atención psicológica, y ahora todo se ha visto agravado por la situación actual 

-¿Han cambiado las necesidades del estudiantado desde el punto de vista psicológico por la pandemia o son las mismas pero agravadas?

-Al final, a nivel de la población general, lo que hay son problemas de ansiedad. Fue la mayor demanda que hubo el año pasado. Eso, poco a poco, se va convirtiendo en muchos problemas de depresión porque ves que la situación sigue a lo largo del tiempo. Esos son los dos problemas más destacados. Después es cierto que el estudiante, por la etapa en la que está, tiene una problemática específica. Hay que pensar que la etapa universitaria implica muchos cambios: te vas de tu casa, te vas a vivir con gente que no conoces, a veces tus amigos se fueron a vivir a otros sitios y hay que buscar nuevas amistades..., y no todo el mundo tiene las estrategias para poder afrontarlo. De por sí la etapa universitaria es compleja, siempre en los universitarios ha habido demanda de atención psicológica, pero ahora todo se ha visto agravado por la situación actual.

-¿En la misma línea aumentó entre los universitarios?

-Lo que más hay son problemas de ansiedad y estado de ánimo bajo. Ha habido mucha ansiedad inicialmente y, con el paso del tiempo, hay gente que continúa con unos niveles altos de ansiedad y otra empieza a manifestar sintomatología depresiva. A los alumnos les pasa lo mismo porque, al final, la sociedad es la misma, pero para ellos se agrava por la situación académica, que ya de por sí implica un nivel de exigencia muy elevado en muchas ocasiones.

-¿Recibieron ya peticiones de ayuda después de que el rector y el gerente anunciasen su puesta en marcha?

-Sí, ya hay preguntas y bastantes consultas. Estamos muy contentas por la respuesta.

-¿Se busca facilitar con este servicio que la juventud derribe la barrera de acudir al psicólogo?

-Es cierto que en la sociedad sigue existiendo cierto estigma hacia pedir ayuda psicológica, pero en los últimos años, ya antes de la pandemia, esto había empezado a cambiar. La gente ve ahora con más cercanía al psicólogo, no solamente cuando estás ya muy mal, sino cuando tenemos problemas que en el día a día nos dificultan tener una vida lo más normal posible. La gente joven tiene menos estigma que la de mayor edad, no lo ven como algo tan alejado. Pero sí que hoy en día sigue siendo muy difícil acceder al psicólogo económicamente porque en la sanidad pública es muy limitado, muy pequeño, el número de psicólogos clínicos que hay. El resto es psicología en el ámbito privado, y eso significa que hay mucha gente que no puede acceder. Entonces, este servicio facilita el acceso.

Durante el período de exámenes es necesario que los universitarios guarden un tiempo para ellos, para desconectar

-¿Qué consejos da para afrontar esta etapa de exámenes?

-Que cuiden mucho las rutinas para poder tener un poco de orden en su día a día y, sobre todo, que guarden un tiempo para ellos y para desconectar. Siempre les digo que el cuerpo humano funciona como la batería de los móviles, tenemos que cargarlo. ¿Cómo lo hacemos? Comiendo, durmiendo y con actividades que nos permitan desconectar. Si no se recargan las baterías, es imposible rendir. No quiere decir esto que estemos todo el día desconectados porque entonces no estudiaríamos (ríe).

-También forma parte de la Unidade de Tabaquismo de la USC, ¿algunas de las estrategias que llevan a cabo son extrapolables a este nuevo servicio?

-Sí. En la unidad de tabaquismo estamos haciendo tratamiento a través de videollamada todo este año, ya hemos empezado con ese sistema en septiembre. Además, hay algo muy interesante. La gente se puede conectar desde su casa, lo que le da más tranquilidad, les permite organizarse. Hemos podido llegar a toda España. Para nosotros es una buena experiencia y para los estudiantes, que en esta época del año se vuelven a su casa, y el poder contactar a través de estas plataformas les permite a ellos una mayor accesibilidad.

-Usted también forma parte de la Unidade de Tabaquismo de la USC, ¿algunas de las estrategias que llevan a cabo son extrapolables a este nuevo servicio?

-Sí. En la unidad de tabaquismo estamos haciendo tratamiento a través de videollamada todo este año, ya hemos empezado con ese sistema en septiembre. Además, hay algo muy interesante. La gente se puede conectar desde su casa, lo que le da más tranquilidad, les permite organizarse. Hemos podido llegar a toda España. Para nosotros es una buena experiencia y para los estudiantes, que en esta época del año se vuelven a su casa, el poder contactar a través de estas plataformas les permite una mayor accesibilidad.

-El sindicato Anega mostraba su satisfacción por la creación de la Unidade de Atención Psicolóxica.

-Es cierto que este sindicato, al igual que otros, llevan tiempo demandando esta unidad porque es cierto que es una etapa complicada. Lo bonito es que ellos mismos ven a los psicólogos de otra manera.