El covid no impidió que 38 municipios donasen sangre como aconseja la OMS

Padrón, Santiago y Barbanza destacaron por su elevada participación


Santiago / la voz

En la provincia coruñesa se recabaron el año pasado 49.843 donaciones de sangre. Suponen una tasa de 44 por cada mil habitantes. Fue la única en Galicia que consiguió la cifra aconsejada por la OMS, de 40 o más donaciones. También lo hicieron 38 de sus 93 municipios, más de la mitad de los 71 que se situaron en esa posición el año pasado en la comunidad.

Destacaron especialmente Padrón, con 100 donaciones por cada mil habitantes, la cifra más elevada de Galicia; Santiago, con 94, la mayor entre las siete grandes urbes gallegas, y le siguió en segundo lugar Ferrol con 55; o la comarca de Barbanza, donde todos sus municipios lograron el objetivo marcado por la OMS.

Por número total de donaciones, A Coruña fue el segundo concello gallego, después de Vigo: «Costó mucho conseguir la tasa de la OMS en A Coruña, pero es satisfactorio ver cómo se repite año tras año», afirma Marisa López, la directora de la Axencia de Doazón de Órganos e Sangue (ADOS). Esta entidad presentó su balance anual recientemente en la Consellería de Sanidade.

Marisa López enfatizó estos datos, a pesar de la influencia de la pandemia del covid-19. Entre sus repercusiones estuvieron el suspender la campaña de donación en el segundo semestre del curso pasado en las universidades, debido al confinamiento; o también en empresas, debido al teletrabajo y los ERTE. En el primer semestre del curso actual volvieron las unidades móviles a centros de enseñanza universitarios y no universitarios. Además, esta semana la ADOS firmó un convenio con la universidad compostelana, el 3 de febrero lo había hecho con la de A Coruña, y en próximos días prevé rubricarlo con la UNED, para promover la donación y alcanzar mejores datos.

Vivero universitario

El colectivo universitario es especialmente relevante, «son nuestro vivero», dice la directora de ADOS. Es relevante donar en épocas como la actual, cuando todos los grupos están bajos de reservas, para solucionar las necesidades de los centros asistenciales. La sangre se utiliza en tratamientos oncológicos, en trasplantes, en urgencias, en intervenciones quirúrgicas y en otras situaciones asistenciales.

Se puede donar en los puntos fijos de los hospitales. Y en las unidades móviles, que se desplazan a lugares de interés por su población o por las características de sus colectivos, como ciertas empresas. Esta semana, por ejemplo, tienen programadas una treintena de visitas para facilitar que sea más fácil donar. Así, hoy se anuncia su presencia en la plaza del Carmen de As Pontes; en la plaza del Concello de Carballo; en la zona de Os Rosales y en la plaza Elíptica, en A Coruña; en el campo de la feria de A Picota (Mazaricos), y entre los parques municipales situados detrás del Concello, en Ordes. Y así hasta el sábado, cuando reducen las visitas a dos. Solo descansan los festivos. Marisa López avanza que este año se prevé comprar un nuevo vehículo para mejorar el servicio en la provincia.

Quien dona, además de favorecer los tratamientos y la actividad asistencial, también se beneficia directamente, pues desde ADOS le envían los resultados de un análisis de su sangre, con datos relevantes sobre su salud. A partir de este mes se podrán consultar además por los profesionales sanitarios en la historia clínica electrónica; y cualquier ciudadano en Internet mediante la plataforma E-Saúde.

Una de las novedades que trajo la pandemia fue donar con cita previa. Ahora se tratará de mantenerla, por las ventajas que supuso, sobre todo de comodidad y agilidad, y compatibilizarla además con quien acuda espontáneamente a donar, para no perder ninguna aportación, dice López.

«Es un acto sencillo y de cada aportación se benefician tres personas»

La Hermandad de Donantes de Sangre de A Coruña se mantiene activa desde 1971: «Tenemos el reconocimiento social de unas 45.000 personas y siempre se hace todo para promover la donación de sangre», explica José Manuel Otero, su encargado de promoción y secretario de la federación gallega de hermandades. Las hay, además, en Ferrol, Vigo y Monforte.

—¿Cómo cambió la hermandad de donantes en medio siglo?

—Al principio se encargaba de todo, tenía unidades móviles y personal para recabar donaciones. Desde 1994 colaboramos primero con el Centro de Transfusión de Galicia, y ahora con la Axencia de Doazón de Órganos e Sangue de Sanidade, participamos en sus campañas y en lo que nos piden y resolvemos dudas de personas que quieren donar.

—¿Qué dudas les plantean?

—Últimamente nos preguntan más. Despistó, por ejemplo, que por el covid se promoviese la donación con cita, para evitar aglomeraciones y esperas, y buscar mayor comodidad y seguridad.

—¿Hay preguntas por eso?

—Sí, hay personas que creen que, por la pandemia, las unidades móviles dejaron de funcionar, y la verdad es que siempre han estado activas, como los puntos fijos de donación. También nos llegan dudas sobre la compatibilidad de donar con alguna medicación que toman, o si pueden donar si han tenido el covid.

—¿Y pueden hacerlo?

—Sí, un tiempo después de dar negativo se puede donar; pero las indicaciones las da el médico.

—¿Desde cuándo dona usted?

—Desde los 18 años, hace unas tres décadas.

—¿Y qué le diría a una persona si tuviese que convencerla para donar?

—Que no tenga prejuicios, que pruebe, que es un acto muy sencillo, dura poco tiempo, y de cada aportación se benefician tres personas. Además, que done también por egoísmo, pues nadie estamos libre de necesitar sangre, y en ese caso hay que pensar que otra gente ha donado antes para que otras personas se beneficien.

—¿Se dona con más tranquilidad en el hospital o en una unidad móvil?

—Si la donación es por aféresis [una forma diferente de donar: se recoge un pequeño volumen de sangre, se separa el elemento necesario y se restituyen el resto de componentes al donante], inevitablemente tiene que ser en un punto fijo. Hay personas que prefieren la unidad móvil, por proximidad, pues van a municipios, a empresas, universidades; otras prefieren el punto fijo. Como hay las dos opciones no hay problema.

—¿Cómo se dona?

—Hay una entrevista previa, de unos 5 minutos, donde se mide la tensión, el pulso y se hacen preguntas sobre la salud del donante. Poner el brazo para la extracción de sangre dura 8 o 10 minutos. Después, la recuperación se hace tomando líquidos principalmente, aunque también sólidos como bocatas o unas galletas. A los pocos días te envían los resultados de un análisis de sangre, que es como un chequeo, muy interesante..

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