Bugallo enfrenta un pleno incierto para sacar adelante las cuentas del Concello

r.m. SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

Sandra Alonso

Aunque difícil, no renuncia a un acuerdo que evite la cuestión de confianza

11 mar 2021 . Actualizado a las 18:05 h.

La corporación municipal aprobará mañana de forma inicial la modificación del Plan Xeral de Ordenación Urbana para regular la implantación de los pisos turísticos. Es una de las grandes cuestiones que ocupan al gobierno de Sánchez Bugallo desde el inicio del mandato, aunque los presupuestos municipales del 2021 le han restado protagonismo a su pase por el pleno. Las cuentas irán a la misma sesión, aunque no serán expresamente estas las que eclipsen el punto urbanístico, sino la incertidumbre que rodea su aprobación. Porque Bugallo no tiene claro todavía si saldrá de ese pleno con un presupuesto que sustente la gestión municipal sin las limitaciones de la prórroga presupuestaria o con la convocatoria de otra sesión para intentar sacarlo de nuevo adelante, aunque en ese caso vinculado ya a una cuestión (o moción) de confianza. Todo está abierto ahora mismo.

De hecho, la cuestión de confianza ya tiene fecha, el día 17, por si fracasa el primer intento, aunque el gobierno no cierra todavía la posibilidad de un acuerdo que le asegure al menos la abstención de alguno de los dos grupos principales de la oposición. No la cierra con ninguna formación, aunque la aritmética ha puesto el foco en Compostela Aberta (CA). El BNG (dos ediles) no es decisorio y el PP ya da «por perdida» cualquier posibilidad. «Con nosotros se actuó con enorme desconsideración», dice su portavoz, Alejandro Sánchez-Brunete, tras recibir contestación el domingo a las 25 propuestas que formuló dándole al alcalde carta para que decidiese entre ellas las que estimase que reflejasen una representación proporcional de su formación. Pero solo dos han tenido encaje, que suman 55.000 euros «en un presupuesto de 125 millones», dice.

Las demandas de CA no han tenido mejor acogida, aunque algunas sí encontrarían cobijo en los remanentes que dejará la liquidación del 2020. Esa es una posibilidad que el gobierno ha abierto también para la petición del PP de dedicar 3 millones a nuevas ayudas a los sectores afectados por la pandemia. Pero unos y otros coinciden en que eso es fiar sus demandas a unos números y una disponibilidad efectiva que desconocen. Sin posibilidad de dejar algo de su impronta en unos presupuestos que el gobierno por sí solo no puede asegurar, y tras un proceso negociador en el que no observaron voluntad real para el acuerdo, la oposición se reserva su voto no ya hasta el pleno, sino hasta la conclusión propia del debate, aunque CA espera todavía que el PSOE abra una oportunidad al entendimiento.