A Sionlla comienza a despegar con unas 50 licencias en marcha

Aunque todavía limitada, la actividad constructiva avala el interés por el ámbito


santiago / la voz

El polígono de A Sionlla comienza a despegar. Lo hace prácticamente una década después de su inauguración, en el 2012, en plena crisis económica. Los rigores de aquella dura recesión y los precios del suelo lo mantuvieron durante tiempo -y pese a las bonificaciones puestas en marcha- sin más actividad que la de Mercadona, la primera de la treintena de firmas que están instaladas en el área. Ese nivel de ocupación es algo más que comedido para un ámbito con 140 parcelas, pero A Sionlla está despegando con la concesión de una treintena de licencias en el último año y otra veintena en marcha, después del atasco previo que produjo la carencia de servicios de agua, saneamiento y de energía eléctrica.

Urbanizado por la entidad autonómica Xestur, el Ayuntamiento había recepcionado parcialmente el polígono en el 2012, pendiente de que la entidad promotora resolviese esas prestaciones, pero al inicio del actual mandato el gobierno local se encontró con que todavía no estaban resueltas. La vecindad de las primeras empresas instaladas en el área con el polígono de Costa Vella (este está prácticamente completo ya) les permitió sortear ese problema, pero el resto del ámbito precisaba ya servicios propios, según el Concello. Sin ellos no era posible conceder licencias. Ese fue el escenario con el que se topó el ejecutivo de Sánchez Bugallo. «Non había os servizos necesarios para seguir xerando actividade», dice la concejala de Urbanismo, Mercedes Rosón.

Resueltas esas carencias -la del servicio eléctrico de forma provisional todavía mientras Xestur completa la instalación de la subestación que precisa el área empresarial-, la reactivación de la actividad licenciadora se nota ya sobre el terreno.

Nuevo motor empresarial

Además de las firmas ya implantadas, ahora mismo hay como media docena de naves en marcha. Algunas ya levantadas, pero todavía inconclusas. Otras, en cimientos y asentando su estructura, como las dos con licencia desde hace un año que está levantando Terras do Sar, firma del grupo familiar Cortizo, con más de 14.000 metros cuadrados inicialmente destinados al alquiler de espacios comerciales adaptables para quien esté interesado en instalarse en la zona y con una superficie free standing para hostelería. Será el Costa Vella Parque Comercial.

  A Sionlla se perfila, aunque con más retraso del previsto inicialmente, como el nuevo motor empresarial de la ciudad

Con otra veintena de licencias a la vista (a finales de enero había 22 solicitudes en tramitación, algunas autorizadas en los últimos días) y la treintena confirmada en el último año y medio y pendientes en buena medida de ejecución, A Sionlla se perfila, aunque con más retraso del previsto inicialmente, como el nuevo motor empresarial de la ciudad. Su plena implantación dependerá de cómo evolucione la economía, del interés empresarial por la ciudad y de la capacidad de esta para hacer valer su potencial, pero el alcalde calcula que al final de este mandato el nivel de implantación de A Sionlla podría acercarse al 60 %. Habla de empresas entonces en plena actividad o con construcción en marcha para instalarse.

La demanda de asentamiento es variada, pero, al igual que en Costa Vella, priman los sectores de servicios y distribución. «Nós temos moito interese en que se instalen industrias produtivas», dice el alcalde, Xosé Sánchez Bugallo, pero eso depende de la demanda empresarial, precisa. En cualquier caso, y sin desdeñar otros ámbitos que permitan diversificar su base económica, la ciudad ha dejado claro su interés por iniciativas con base tecnológica, expresamente por la biotecnología, además de la madera. Iniciativa pública y privada se han unido para atraer a A Sionlla la instalación de empresas del sector y consolidar las que ya existen. Ese es el objetivo del ambicioso biopolo que pretende ofrecer infraestructuras y servicios especializados en este polígono a través de la implicación conjunta de la Xunta, el Concello, la Universidade, la Cámara de Comercio y la Asociación Área Empresarial do Tambre.

El Concello quiere retomar el desarrollo de los dos suelos de la zona de Formarís

El área empresarial que conforman Costa Vella y A Sionlla, con un acceso limitado ahora mismo a través del periférico, espera como agua de mayo la construcción del orbital, que ya está en marcha para asegurarles comunicación directa con la AP-9 y la autovía de Lugo. Tras una prolongada espera e insistente demanda por parte de la ciudad, las obras arrancaban hace unos meses, mientras se espera por el estudio medioambiental para la construcción del orbitaliño (comunicará A Sionlla con la N-550), el paso previo a la redacción del proyecto.

El orbitaliño comunicará también esa área con los otros dos suelos industriales todavía sin desarrollar y con capacidad para más de un centenar de parcelas en la zona de Formarís (el de Formarís y el sector 3 de Costa Vella). Su desarrollo, frustrado entonces, se programó hace más de una década y el alcalde considera que deben retomarse para el próximo mandato. Según Bugallo, Santiago dispone de suelo empresarial para ofertar, aunque observa que Galicia tiene un problema de competitividad con Portugal en precios, modelo de formación profesional y agilidad de licencias, además de salarios.

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