Los arquitectos instan a recuperar el patrimonio «ruinoso» de las ciudades

Susana Luaña Louzao
susana luaña SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

 Interior de un edificio de la calle Bailén, en A Coruña, rehabilitada por Roberto Costas, Belén Domínguez, José Manuel Alonso y la aparejadora Ana Couceiro.
Interior de un edificio de la calle Bailén, en A Coruña, rehabilitada por Roberto Costas, Belén Domínguez, José Manuel Alonso y la aparejadora Ana Couceiro.

Ponen el ejemplo de Santiago y denuncian el abandono de A Coruña

30 nov 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

La decana del Colexio Oficial de Arquitectos de Galicia (COAG), Elena Ampudia, recordaba recientemente que, si España alcanzase el nivel de rehabilitación de países como Portugal o Francia, se podrían crear 400.000 puestos de trabajo. Y en Galicia, no solo generar empleo, sino también conservar un patrimonio en muchos casos «ruinoso», sobre todo en las ciudades. Roberto Costas, presidente de la delegación coruñesa del COAG, es rotundo: «Tenemos la obligación de conservarlo, porque es de todos».

Desde la ciudad herculina mira con envidia el caso de Santiago, donde se hizo un trabajo previo que los profesionales de la arquitectura creen que debe servir de ejemplo para las demás ciudades gallegas. «En Santiago nos encontramos un casco histórico protegido, y vemos que eso ha creado una cultura de rehabilitación», reconoce Cristina Ansede, de Ansede Quintáns Arquitectos. Vigo va por buen camino, aunque con muchos años de retraso. «En Vigo se ha creado un consorcio que compra vivienda y está haciendo un buen trabajo», puntualiza Costas, a quien le duele especialmente lo que pasa en su ciudad. «El Orzán parece Sarajevo cuando estaba en guerra», asegura. Reconoce que hay diferencias en la fisonomía de unas y otras ciudades, porque Santiago vive alrededor del casco histórico, mientras que en A Coruña, la ciudad vieja se considera ya una zona periférica, «yo diría que marginal, incluso».

Por eso los arquitectos creen que las Administraciones se tienen que involucrar en el proceso, y no solo la autonómica, sino también las locales. Por ejemplo, al plan Rexurbe de la Xunta, que apuesta por la rehabilitación de espacios degradados en las ciudades, solo se adhirieron tres concellos con la creación de áreas Rexurbe; son los de Mondoñedo, Ribadavia y A Coruña. Pero cuando este año se lanzó la convocatoria por la que la Xunta compra inmuebles para rehabilitarlos y darles una segunda vida, en la ciudad herculina ningún propietario se animó. «Yo creo que por falta de información», opina Costas. Es una de las razones por las que está convencido de que la iniciativa privada no es suficiente, y que un barrio no revive si no se acompaña de actuaciones públicas de regeneración urbana, promoción del pequeño comercio o mejora del transporte público.

«Hemos reconvertido oficinas en apartamentos; ahí hay demanda»

Su estudio, Ansede Quintáns Arquitectos, recibió el premio Gran de Area del COAG por la rehabilitación de una casa en ruinas en el emblemático barrio de Sar. «En Santiago se pelean por las casas con huerta», asegura. Es una de las consecuencias de la nueva realidad. «La pandemia puso a prueba las casas y la gente ahora sabe lo que le hace falta y de qué cojea su vivienda. A lo mejor ya no se va de vacaciones, pero sí que cambia el baño o la cocina».

Admite que en Santiago sí hay una cultura de rehabilitación y de conservación del patrimonio histórico que favorece a los arquitectos, aunque también subraya que la especial fisonomía de la ciudad complica, a veces, el trabajo. «Siempre trabajamos con empresas especializadas, porque en el casco histórico todo está en equilibrio y lo que hagas en una casa puede repercutir en la de al lado», dice Ansede, que sabe de lo que habla porque se crio muy cerca de la catedral compostelana. Los nuevos tiempos crean nuevas necesidades, y su estudio trabaja también en la rehabilitación de pisos en el Ensanche, inmuebles con un gran potencial por su tamaño. «Y también hemos reconvertido un entresuelo de oficinas en cuatro apartamentos; es una obra que llamó mucho la atención y creo que va a haber más demanda de este tipo, como la reconversión de bajos comerciales en viviendas».

 

En Galicia crecen los visados pese al covid, a diferencia de la media estatal

A diferencia de lo ocurrido en la totalidad del territorio español, en Galicia crecieron un 8 % los visados de vivienda entre los meses de enero y septiembre del 2020, en relación al mismo período del año anterior. Y todo ello, pese al parón provocado por el coronavirus. Según el Barómetro de Arquitectura y Edificación del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España, se visaron en lo que va de año en la comunidad 2.935 viviendas, frente a 2.709 del 2019. La decana del COAG, Elena Ampudia, cree que se debe al incremento en la demanda de viviendas unifamiliares en los meses de verano.

Los arquitectos gallegos reconocen que la crisis del covid no los está castigando como a otros sectores, pero temen que un contexto económico negativo acabe, finalmente, perjudicándoles.

Ferrol, que se involucró en la rehabilitación, es el que gestionó más subvenciones

La Administración local de Ferrol sí se involucró directamente en la recuperación de las zonas históricas y degradadas, hasta el punto de que es el concello gallego que más subvenciones gestionó para la rehabilitación de vivienda, con un importe en el último ejercicio que superó los 500.000 euros en las áreas de rehabilitación urbana de la ciudad: A Magdalena-Ferrol Vello, A Graña y Esteiro Vello, a las que se suma la de Recimil. En total, un centenar de propietarios se animaron a hacer reformas en sus edificios y viviendas animados por las ayudas públicas, y las empresas de la construcción ven también una oportunidad en una ciudad en la que el metro cuadrado está muy por debajo de la media.

A todo ello se suma que Ferrol fue pionero en la implantación del plan Rexurbe, una iniciativa de la Xunta para comprar inmuebles en mal estado, rehabilitarlos y ofertarlos de nuevo, generalmente, en régimen de alquiler. El programa permitió actuar en 18 inmuebles, la cifra más alta de las nueve ciudades gallegas en las que se ha puesto en marcha.

Además de recuperar el patrimonio, estas actuaciones buscan la repoblación de barrios tradicionales que se están quedando vacíos. En un curso celebrado esta semana por el COAG, Manuel Carbajo dijo que, en la comunidad gallega, una de cada cinco viviendas está vacía.

«Le hemos hecho caso al paseo marítimo y olvidado lo demás»

 

 

Roberto Costas se siente orgulloso del trabajo de rehabilitación que hizo en un edificio de la calle Bailén, en la zona vieja de A Coruña. Pero está convencido de que solo con la iniciativa privada no es suficiente, y más en una ciudad en la que no hay espíritu de conservación. «La ciudad creció en torno a un puente romano, y de aquí salió Carlos V para ser coronado emperador de Alemania, pero nada de eso importa, le hemos hecho más caso al paseo marítimo y a los Cantones y hemos olvidado todo lo demás».

Cree que si la Administración se involucrase, las cosas podrían cambiar, y pone como ejemplo una placita cercana a San Andrés, Cormelana, «que yo recuerdo como casi marginal, y cuando se arregló, empezaron a montarse locales de hostelería y cambió radicalmente». Espera que cunda el ejemplo y que, en una próxima convocatoria del plan Rexurbe, se incluya la zona del Orzán, «y a ver si da sus frutos». También cree que se debería ser más exigentes con los propietarios de inmuebles en ruinas, «aunque también entiendo que cada uno tiene sus circunstancias».

Recuerda que A Coruña, además, no tiene mucho suelo urbanizable en la ciudad, al margen de zonas desarrolladas como la de Xuxán o promociones de lujo cerca del Náutico. De ahí que la obra nueva siga mirando hacia la periferia, como Oleiros y Sada.