La concesionaria de la AG-56 ingresa más de 10 millones de peaje encubierto

La caída del tráfico rebajó los pagos por ese canon en 1,8 millones hasta octubre


santiago / la voz

El progresivo aumento del tráfico que la autovía Santiago-Brión (AG-56) ha experimentado desde su apertura hace 12 años sigue encareciendo la hipoteca que representa para las arcas autonómicas la adjudicación de esa infraestructura en régimen de concesión, una fórmula que obliga a la Xunta a pagar una factura que no ha dejado de crecer. Hasta este año. Las restricciones impuestas para tratar de contener la expansión de la pandemia rebajaron de forma evidente la movilidad, con un efecto notable sobre las cuentas de la concesionaria de la autovía. Entre enero y octubre, la Administración autonómica ha abonado a la empresa que gestiona el vial 7.007.395 euros, 1,8 millones menos de los que le había pagado en ese mismo período del 2019 (8.838.370 euros).

En la reducción circulatoria derivada de la crisis está la explicación a una caída de ingresos de la concesionaria que trunca la evolución al alza del peaje en la sombra desde la puesta en servicio de la autovía. De hecho, ese canon no reportará este año a la concesionaria de la AG-56 los 10,52 millones que ingresó en el 2019. La proyección de los pagos del período enero-octubre situaría la factura final en el entorno de los 9 millones.

Con esas cifras, la Xunta estima que los pagos durante el 2021 rondarán la cifra liquidada en el 2019, es decir, en el entorno de los 10 millones. Pese a ello, los Presupostos del 2021 reservan una partida de 18,38 millones para el peaje en la sombra de la AG-56, cuya concesionaria también ingresa por los camiones que se desvían de la N-550 por As Galanas. Esa cifra suma dos conceptos. Por una parte, una disposición de gasto que asciende a 13.278.448 euros. Y por otra, una retención de crédito adicional por 5.110.203 euros, que corresponde a una obligación relacionada con el contrato de concesión. Aunque en la Consellería de Infraestruturas trabajan en ese escenario de que el desembolso final será inferior incluso a la disposición de gasto presupuestada para el 2021, previsión que tiene en cuenta la merma sobre el tráfico del vial por la crisis provocada por la pandemia.

La fórmula concesional que la Xunta adoptó en la etapa de Fraga y que empleó el bipartito, bajo cuyo mandato se inauguró la autovía de Brión, ya llevó al Ejecutivo autónomo a abonar una inyección extra de 7 millones a las concesionarias de esos viales para compensar el impacto de los años de recesión y frenar el riesgo de una quiebra que sería inasumible para las arcas de la Xunta. Esa compensación no se repetirá en la actual crisis sanitaria.

La empresa reclamó a la Xunta sin éxito una compensación ante la merma del negocio por la crisis

La empresa que gestiona la autovía de Brión con un sistema de peaje en la sombra tiene su negocio en el volumen de tráfico que soporta la infraestructura, que es la que tiene más circulación entre las seis de competencia autonómica. A mayor tránsito de vehículos, mayor será la factura que pase a la Xunta. Por eso los meses del confinamiento, en los que la intensidad circulatoria descendió a mínimos nunca vistos desde la apertura de la AG-56, tuvieron un gran impacto sobre la expectativa de ingresos de la concesionaria, que se refleja en ese recorte de 1,8 millones en los pagos que realizó el Gobierno gallego entre enero y octubre. Esta tesitura llevó a la empresa a reclamar una compensación a la Consellería de Infraestruturas por la merma de lo que ingresará en este ejercicio. Pero esa petición se encontró con la negativa de la Xunta.

La de la autovía que une Santiago con Brión no fue la única concesionaria que solicitó una inyección extraordinaria de recursos públicos para compensar las consecuencias de la pandemia sobre su negocio. También lo hicieron las que gestionan por el mismo sistema de peaje en la sombra las autovías de O Salnés, Barbanza, Ourense-Celanova y el tramo libre de cabinas que da continuidad a la AP-53 entre Dozón-Ourense. Y en todos los casos las concesionarias se toparon con la negativa de la Administración autonómica.

En la AG-56 el pinchazo del tráfico por las restricciones de la movilidad durante la primera ola de la pandemia resultó significativo. En la última semana de marzo pasado, que fue la segunda del confinamiento, la circulación media de la autovía se situó en 8.981 vehículos al día, prácticamente 25.000 menos del promedio del mismo período del 2019, con una caída de tráfico del 73 %.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Santiago

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos
Comentarios

La concesionaria de la AG-56 ingresa más de 10 millones de peaje encubierto