La nueva realidad del sector inmobiliario

Carlos Debasa PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN GALEGA DE INMOBILIARIAS

SANTIAGO

14 jun 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

La industria inmobiliaria en Galicia sale de su letargo a una velocidad mucho mayor a la esperada. Recién ingresados en la fase 3, podemos asegurar que nos encontramos muy cerca del ritmo que se desarrollaba en el primer trimestre de este año 2020. Aun así, la prudencia y algunas incertidumbres hacen que no todo sea color de rosa para un sector acostumbrado a los sobresaltos.

La ausencia de turistas ha provocado que las inversiones en pisos destinados al alquiler turístico hayan tenido que refugiarse en un valor más estable como el alquiler de larga duración. La oferta de inmuebles en alquiler tradicional ha aumentado, según el Barómetro realizado por Agalin, en un 30 %, dando un respiro a ciudades con un estrés importante en el número de viviendas disponibles para arrendar. Habría que remontarse varios años atrás para encontrar una oferta similar disponible. Además, este aumento de oferta ha tenido dos derivadas inmediatas: el frenazo a la escalada de precios y el aumento de las calidades.

La forma en la que imaginamos nuestro futuro hogar ha variado en estos últimos meses. Valores en la búsqueda de vivienda que en Galicia antes eran anecdóticos, se han transformado en imprescindibles. Características como balcones o jardines se han situado como principales demandas de los compradores. La subida con respecto a principios de año ha sido de más de un 90 % de este tipo de valores en toda la comunidad. Si unimos que los precios se están manteniendo o incluso realizando pequeñas correcciones a la baja, hacen de este momento un lugar propicio para que los compradores puedan encontrar la inversión adecuada. Aun así, falta perspectiva para adivinar, con exactitud, que horizonte nos encontraremos en los próximos meses.