Christian Vidal: «En química hay mucha competición y solo se valora al que llega primero»

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Sandra Alonso

El investigador distinguido en los Premios Talento Mozo trabaja en el Ciqus y hoy recibe, a sus 30 años, un galardón a su trayectoria científica

06 mar 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Christian Vidal Vides (Vic, Barcelona, 1989) es hijo de padre asturiano y madre andaluza. Él siente especial apego por la tierra paterna, que es donde se crio, y desde hace cuatro años vive en Santiago. Llegó a la capital gallega buscando dar un «salto de nivel» en su campo laboral, la química, y aquí acabó formando su propia familia. A sus 30 años, ya ha obtenido distintos galardones por sus investigaciones, como el Arquímedes que convoca el Ministerio de Educación o uno del Colegio Oficial de Químicos de Asturias y León. El último lo recogerá hoy mismo, tras ganar los Premios Talento Mozo (certamen de la Xunta que reconoce las trayectorias de éxito entre nuevos profesionales) en su categoría, la científica.

«Para mí supone dos cosas: primero, un reconocimiento a todo el esfuerzo y trabajo realizado en todo este tiempo; y una motivación para seguir trabajando», indica Vidal, para el que los 5.000 euros con los que está dotada cada categoría llegan como «un aliciente más y un soplo de aire para seguir con el mismo grado de implicación que hasta ahora».

Desde su experiencia personal, considera que la incursión laboral en un campo como la investigación puede resultar «abrumadora, por la cantidad de información que recibes durante cinco años y uno de máster. La forma de trabajar en el laboratorio es totalmente diferente y hace falta un proceso de adaptación para ser capaz de capaz de implementar ideas y resolver problemas por ti mismo en el doctorado». Para Vidal, que forma parte del programa de bolsas Juan de la Cierva y del European Research Council, «no estamos bien pagados ni durante la etapa doctoral ni posdoctoral. Las propias becas del Ministerio no llegan al sueldo mínimo que establece y hay becarios que en este momento cobran más que yo, que soy doctor».

El científico reconocido en los Talento Mozo empezó en un grupo de investigación de la Universidad de Oviedo, cuando uno de sus profesores le ofreció a él y a un par de compañeros más probar la experiencia durante un par de meses. «Y la verdad es que me encantó», afirma Vidal. Su tesis doctoral sobre el desarrollo de procesos para que tuvieran lugar de forma más sostenible, realizada entre el 2012 y el 2016, tuvo una considerable repercusión y fue recogida en distintas publicaciones internacionales. El elevado número de artículos publicados que tiene para su edad y el alto índice de citas por parte de otros autores también fue uno de los aspectos que el jurado del certamen gallego destacó.

Hace cuatro años fue cuando se unió al Centro Singular de Investigación en Química Biolóxica e Materiais Moleculares (Ciqus), en donde trabaja. «Seguía el grupo y me gustaba lo que hacía. Me llamaba la atención y quería ver si era capaz de dar este salto de nivel para unirme al equipo que dirige el doctor José Luis Mascareñas».

«Mi tarea principal es tratar de imitar las enzimas naturales. Es decir, utilizar catalizadores no naturales para hacer reacciones en un medio natural como es la célula», dice, un estudio con aplicaciones biomédicas, aunque «es un campo muy nuevo y muy virgen».

Reconoce que la investigación es una carrera de fondo: «La química es una ciencia experimental y las reacciones tienen sus tiempos, lo que consume muchísimo tiempo de tu día a día. Hay mucha competición a nivel mundial, sobre tu mismo tema pueden estar trabajando a la vez 40 grupos de distintos países, y solo se valora el proyecto que llega primero». De ahí, explica, la intensidad de este trabajo, aunque asegura que no siente que haya tenido que sacrificar nada en estos años. «Siempre sentí que ganaba con esto, no que perdía, porque disfruto con lo que hago, me apasiona. Más allá del desgaste mental y físico que pueda suponer, para mí resolver problemas, plantear proyectos y ver que funcionan es muy gratificante a nivel personal».