José María García Prim: «Tratamos tumores pulmonares más pequeños, que antes no se detectaban»

JOEL GÓMEZ SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

Marta Ferreiro

El CHUS introduce una técnica en Galicia con la que operó a 5 mujeres y 3 varones

22 feb 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

En el Hospital Clínico han operado a cinco mujeres y tres varones con una nueva técnica, la cirugía radioguiada intraoperatoria de los nódulos pulmonares. «Es una herramienta nueva para el diagnóstico y tratamiento de los tumores de pulmón. La necesidad de esta técnica surge porque cada vez tratamos tumores pulmonares más pequeños, que antes no se detectaban», explica José María García Prim, jefe de cirugía torácica.

El diagnóstico de los nódulos pulmonares, que caracterizan los tumores, se ha incrementado de forma notable en la última década. Este avance se ha visto favorecido por la mejor sensibilidad de las técnicas de imagen. Es así, afirma, porque «se hacen más pruebas de imagen, que permiten detectar esos tumores que antes no se veían. Con esta técnica, mediante un control con un TAC [tomografía axial computarizada, o escáner] se localiza el tumor en el paciente, la víspera de la operación. En ese momento, un especialista en medicina nuclear inyecta un isótopo radiactivo en las inmediaciones del nódulo tumoral. El isótopo emite una radiactividad baja, que no es nociva para el paciente ni para los profesionales que van a manipular el nódulo pulmonar en el quirófano al día siguiente. Así, en el momento de la intervención quirúrgica, nosotros detectamos la radiactividad que emite el radioisótopo y eso permite localizar el tumor con precisión y poder quitarlo», indica.

García Prim resalta que «cuando quitamos un nódulo pulmonar, muchas veces lo hacemos antes del diagnóstico. Es habitual que, tras el diagnóstico, se confirme su malignidad [que es cáncer], en un estudio posterior de anatomía patológica, y que el tratamiento indicado sea quitarlo. Entonces el diagnóstico y el tratamiento se hacen al mismo tiempo. Además, la técnica que usamos habitualmente en cirugía torácica para operar tumores del pulmón es una cirugía mínimamente invasiva, con incisiones pequeñas. Eso implica que tenemos una gran limitación para poder palpar el pulmón. Si a eso unimos que el tumor es muy pequeño, nos resulta muchas veces difícil su localización. Y esta técnica contribuye a resolver ese problema. Por eso necesitamos a un radiólogo y a un médico nuclear, para que nos ayuden en todo el proceso», manifiesta.