El Compostela también se aplica en el fútbol sin balón

El de Yago Iglesias es de los equipos que más buscan la portería, y ahora sabe administrar rentas


Este es el cuarto curso del técnico santiagués al frente del conjunto azul y blanco. Desde el primer día se decantó, decididamente, por un proyecto confeccionado alrededor del balón. Cada verano ha tratado de mejorar la versión anterior. Y es ahora cuando parece haber dado con la tecla para superar una asignatura pendiente, la de manejar mejor los tiempos de partido, sobre todo a la hora de rentabilizar las ventajas.

Si los encuentros se decidiesen por el número de ocasiones creadas, el Compos probablemente sería líder destacado. El gran cambio que se puede ver en este equipo apunta a la mejoría del juego sin balón. Lo recupera muy arriba y más rápido que nunca, a costa de que le puedan coger las espaldas en alguna acción aislada, como sucedió el domingo en el mano a mano que Pato Guillén le ganó a Javi Otero, o en O Couto, donde un error puntual le costó el partido. Pero, en líneas generales, le están creando menos ocasiones, los rivales tienen muchas más dificultades para pisar el área santiaguesa.

Ha mejorado en esa materia y también en la de saber jugar en función del marcador. Ante el Arousa, que dejó una buena imagen en San Lázaro, el conjunto azul y blanco llevó la iniciativa la mayor parte del encuentro hasta que Josiño abrió el marcador. La siguiente oportunidad clara también fue local. Pero a partir de ahí el colectivo de Rafa Sáez dio un paso al frente.

Control de riesgos

Y el Compos dio un paso atrás, sin asumir riesgos innecesarios y sin renunciar al ataque. En la última media hora el Arousa creó peligro en un lanzamiento de Manu Rodríguez desde lejos y solo amenazó dentro del área en una ocasión, en la que Cisoo no consiguió rematar.

La pasada campaña fueron varios los partidos en los que los rivales, con mucho menos, inquietaron bastante más al verse por detrás en el marcador e hicieron más daño. Les bastaba con apelar al fútbol directo, a los envíos largos hacia el área.

Con esa receta el Arousa empujó pero no derribó. Y cuando tuvo que dejar más espacios, el Compos apuntilló con una transición rápida y un gol de Brais Abelenda que recordó a uno que le hizo Betão en Sar al Benicarló, pegado a la línea de fondo, enseñándole el balón al portero, escondiéndoselo y anotando mientras la grada tenía tiempo de retratar la jugada.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Santiago

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos
Comentarios

El Compostela también se aplica en el fútbol sin balón