Emma Blanco: «La demanda para aprender la lengua de signos ha crecido mucho»

La Federación de Asociacións de Persoas Xordas de Galicia celebra el 25 aniversario del reconocimiento profesional para poder enseñarla


Acceder a una buena formación, y la integración en laboral, son dos de las principales prioridades del colectivo de personas sordas. Por eso, altos cargos de las consellerías de Educación y Emprego participan mañana en Santiago en la conmemoración del 25 aniversario del reconocimiento de la figura profesional del especialista en lengua de signos española, que organiza la Federación de Asociacións de Persoas Xordas de Galicia (Faxpg). Así lo explica Emma Blanco Díaz, coordinadora del área de formación en lengua de signos española de la Faxpg, quien intervendrá en las sesiones: «Ese reconocimiento se consiguió por un acuerdo de la Confederación Estatal de Personas Sordas y el Ministerio de Educación. Desde 1994 hemos ganado en difusión, en más demanda de los cursos; eso es lo más significativo. Y, ante ese crecimiento, necesitamos más especialistas», sostiene.

Docentes de lengua de signos repasarán mañana la trayectoria y la situación actual, y debatirán sobre la profesión. «La variedad del perfil de la demanda es muy amplia, de personas de todas las edades, desde escolares a adultas. Hay muchas solicitudes de profesionales vinculados a la comunidad sorda, como profesorado o logopedas. En general la demanda ha crecido mucho y la Faxpg, además de los cursos que organiza, atiende peticiones de centros de enseñanza públicos y privados, o de la Administración», agrega.

Emma indica que «ahora mismo somos 88 especialistas reconocidos con la titulación; aunque contratados en plantilla menos. Un atractivo para quienes demandan los cursos es que todo el profesorado que los imparten son personas sordas nativas, que cuentan con una formación específica en didáctica, lenguaje y otros aspectos relacionados con la comunidad sorda».

Esta experta resalta que «lo que más cuesta aprender de la lengua de signos española es la gramática. Difiere mucho respecto a la de las lenguas orales. Y requiere de un componente no verbal importante. El alumnado, con la comunicación del día a día se da cuenta que es muy necesaria la expresión corporal, facial».

La lengua de signos española contempla tres niveles, acordes al marco europeo de las lenguas: el A1-A2, que se imparten conjuntamente; el B1 y el B2. «El ritmo es de 150 horas por cada nivel, semejante al de las lenguas orales. Elaboramos material didáctico apropiado. Además, desde el 2014 es posible hacer los cursos en línea, a través de una plataforma en colaboración con la Confederación Estatal de Personas Sordas, para facilitar la formación a quienes no pueden acudir de forma presencial. En este caso utilizan una cámara web para grabar vídeos y ejercicios».

En noviembre comienzan los nuevos cursos, hasta mayo. El período de matrícula se cierra el día 25. Los cursos se imparten en las siete ciudades gallegas de mayor población, pero también en Betanzos o Touro; o en centros oficiales como la EGAP y los de formación de profesorado.

El colectivo reivindica ahora «un título reglado, para poder integrarnos por ejemplo en los centros de enseñanza, porque hay mucho alumnado con discapacidad auditiva y queremos ejercer para ayudarle. La Confederación Estatal de Personas Sordas trabaja con el Ministerio de Educación para conseguir ese título reglado. Eso favorecería además el reconocimiento de nuestra profesión, pues no hay aún un ciclo de FP o un título universitario que se adapte bien a las labores y funciones que desarrollamos», sostiene.

Señala asimismo el objetivo de «desarrollar una lengua de signos gallega, pero falta trabajo científico para que sea realidad».

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Santiago

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Emma Blanco: «La demanda para aprender la lengua de signos ha crecido mucho»