Más turistas en la calle, menos en los hoteles

El sector achaca el mal resultado de agosto al impacto de los pisos turísticos y exige competir en igualdad


santiago / la voz

«Ven gente por la calle y no nos creen los datos de ocupación en los hoteles», apunta Sara Santos, presidenta de la Asociación Hostelería Compostela. La ciudad estuvo hasta la bandera en agosto, pero los hoteles y las pensiones no consiguieron llegar ni al 80 % de ocupación media en el mes central de las vacaciones estivales. «Solo el 74 % de media, que son diez puntos menos que en agosto del pasado año», lamenta Santos, que no titubea al identificar la causa de esta pérdida de peso del sector: «Los pisos turísticos».

La portavoz de los hosteleros reconoce que «es una realidad que tenemos que asumir. Viene [el auge de esa modalidad vacacional] para quedarse. La gente que viaja en familia busca los pisos turísticos. Es una manera de viajar en la que cambian de fregadero, y no nos queda otra que asumir la nueva situación», recalca. Pero esa resignación no impide a Santos insistir en la demanda de juego limpio. «Es necesario un mayor control para competir en igualdad de condiciones», defiende. Los hoteles ofrecen unos servicios a sus huéspedes que no tienen en los pisos, y por ello la representante del sector reclama de las administraciones «controles serios» para que todos tengan que asumir los costes extras. «El precio de una habitación incluye personal, limpieza, una persona en recepción, y los impuestos y salarios. El precio de los pisos turísticos es, en muchos casos, todo beneficio», abunda Santos.

Restauración en caída

Además del daño económico para los hoteleros, Sara Santos apunta que también los establecimientos de restauración se ven muy perjudicados por el incremento de esa competencia. «Si alquilan un piso para una familia, desayunan en el piso, comen en el piso y cenan en el piso. Los restaurante pierden, lógicamente». En este sentido, Rita Sobral, vicepresidente de Hostelería Compostela, reconoce que no tienen datos del impacto, pero, indica, «solo hay que mirar cómo estuvieron los supermercados. La gente va al comercio a comprar la comida y se la prepara». Sobral también detectó que el turismo extranjero, especialmente el de Alemania, se resintió este año, lo que supuso otro golpe para el sector, ya que se trata de unos «turistas que viajan con un buen nivel adquisitivo». Sobral dice que esos pisos afectan a la población en general, que tiene dificultades para encontrar vivienda alquiler o pagan su repercusión en el encarecimiento de las rentas.

El Hostal repunta ligeramente y su restaurante crece en agosto

«Agosto fue un mes similar al del pasado año, e incluso ligeramente superior», comenta Julio Castro, director del Hostal dos Reis Católicos. En el Parador colgaron en 12 de los 31 días de agosto el cartel de completo, y en la mayor parte del mes estuvo por encima del 90 % de ocupación. La media fue del 92%. El establecimiento estrella de Santiago también logró buenos resultados en su restaurante, que contabilizó en agosto trescientos cubiertos más que el pasado año. Castro destaca que los huéspedes del parador son clientes que buscan una experiencia distinta, y no son el tipo de turismo que se inclinaría por la vivienda turística. En los buenos resultados del restaurante, Castro considera que tuvo mucho que ver los días de lluvia registrados en agosto, porque recibieron a comensales que procedían de la costa.

En cuanto a septiembre, si bien los datos de reservas, auguran un porcentaje inferior de ocupación con respecto al del pasado año, Castro es optimista, porque los ingresos serán similares al producirse un pequeño incremento del precio por habitación. El panorama para octubre será parecido, y solo para noviembre detectan una caída de las reservas.

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