I. c.
santiago / la voz

La remodelación del complejo hostelero del Monte Gozo está en marcha según los plazos previstos. Al tiempo que los peregrinos se acomodan en los alojamientos ya habilitados, las labores de reforma y acondicionamiento todavía se mantienen en la mayoría de los barracones. También continúan en desarrollo varios de los servicios y comercios prometidos por la empresa gestora Benvido Albergues, del Grupo Carrís, entre los que se cuentan una tienda de recuerdos y una agencia de viajes. Con todo, sus huéspedes ya pueden acceder a la cervecería y limpiar sus prendas en la lavandería, ambas ubicadas en la plaza central del recinto.

Entre el ir y venir de peregrinos y turistas, se alterna el trabajo de los operarios que acometen varias faenas. De momento, la oferta actual de los barracones activos, que cuentan con servicio de lavandería, inodoros y duchas, es de 80 habitaciones, sumando un total de 240 plazas. Sin embargo, en la mayoría de los pabellones aún se pueden ver los progresos de las obras, con la instalación de los revestimientos y del cableado en los falsos techos. También se acumulan en sus terrazas y junto al aparcamiento del albergue muchos materiales y mobiliario dispuesto para ser retirado. Desde tuberías de ventilación hasta aislantes de poliuretano, pasando por antiguos televisores, colchones y somieres.

En la explanada central del recinto, el todavía limitado aforo para los huéspedes hace que apenas se vea movimiento. Su mayor servicio hasta ahora es el de la cervecería, en funcionamiento desde el mes pasado y en la que se ha realizado una amplia reforma. Otro servicio operativo es la lavandería, con cinco máquinas disponibles para su uso por parte de los alojados. A estos se añaden también un cajero y varias máquinas expendedoras de comida, bebida y productos farmacéuticos básicos. Sin embargo, quedan aún por inaugurar la tienda de recuerdos, la agencia de viajes y la heladería comprometidas por la adjudicataria del recinto, además de tres establecimientos de restauración.

En las calles también hace mella todavía el desuso prolongado del albergue. Los espacios ajardinados están descuidados, llenos de maleza, y entre el adoquinado crecen largas briznas de hierba que devoran parte de los caminos. Además, se requiere la reparación de algunas farolas del alumbrado del recinto, así como la reposición de varios cubos de basura que, con el tiempo, se han oxidado tanto que han perdido sus fondos. Entre otros desperfectos, se pueden ver la suciedad acumulada por el avance de las obras, algunas pintadas vandálicas en los muros exteriores de los pabellones y varias salas de estar abandonadas con su mobiliario carcomido. Antes de que acabe este año, el complejo habrá de estar en perfecto estado de revista.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Santiago

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Peregrinos entre obras en el complejo hostelero del Monte do Gozo