Ocho de cada diez propietarios de pisos turísticos en Galicia ofrecen una sola vivienda

En el último año la Xunta solo abrió 53 expedientes y apenas recibió denuncias


Santiago / La Voz

Con una batería de cifras sobre la mesa, la Xunta ha espantado algunos de los fantasmas que rondan al bum de las viviendas de uso turístico en Galicia. Entre otras incógnitas, un estudio elaborado por la Administración autonómica despeja las dudas sobre quiénes son sus propietarios, cuantifica el malestar que generan en relación a las denuncias presentadas y verifica que, en contra de lo que muchos vaticinaban, parecen no estar dinamitando la clientela de los hoteles y otros alojamientos tradicionales.

Desde que hace dos años entró en vigor el nuevo decreto que regula los pisos turísticos en Galicia, se dieron de alta en el registro autonómico 8.541 viviendas y 6.300 propietarios. El 82 % de ellos, comercializan una única vivienda vacacional y solo un 7 % tiene más de dos en el mercado, aunque no siempre están disponibles todo el año, ya que se puede compaginar el uso turístico y el residencial. «Estamos ante unha oferta minifundista, onde a primeira ou segunda vivenda serven, na maior parte dos casos, para obter unha renda complementaria ás familias», indicó el conselleiro de Cultura y Turismo. Román Rodríguez destacó que el modelo gallego es «propio e diferente» y dista del de otras comunidades autónomas, en las que los principales beneficiarios de los pisos turísticos son grandes empresas y corporaciones.

Cuantitativamente, añadió, su peso tampoco es comparable y frente a las 8.500 que figuran en el registro gallego hay cerca de 80.000 en Cataluña (solo en Barcelona más de 18.000). El reparto es disperso aquí y el concello que más viviendas de uso turístico en situación legal oferta es Sanxenxo, con 1.629 en el mercado, cifra que supera a la de las siete grandes capitales, con Santiago al frente (hay 566 propiedades de este tipo). Con todo, «representan a penas o 0,5 % de todo o parque inmobiliario galego, onde hai 300.000 vivendas baleiras, segundo os últimos datos», apostilló el conselleiro.

Inspecciones

Román Rodríguez también hizo balance de la labor inspectora llevada a cabo en el último año, una vez cumplido el margen de adaptación concedido para ajustarse a las exigencias del nuevo decreto. Y, contra la mala fama que pesa sobre las viviendas de uso turístico, en la Xunta solo se abrieron 53 expedientes en este período, 45 de ellos «por realizar a actividade irregularmente». La mayoría, se iniciaron de oficio y a penas se recibieron denuncias, aseguró el conselleiro, quien animó a ciudadanos y propietarios a que pongan en conocimiento de la Xunta aquellos casos que incumplan la normativa para avanzar en la calidad turística y garantías del servicio.

Sobre el impacto en el resto del sector, el conselleiro defendió que el decreto del 2017 contribuyó a «combater a competencia desleal e a dar unha maior seguridade ao usuario». Explicó que «os indicadores están a medrar nos últimos meses» en lo que atañe a hoteles, pensiones, cámpings, establecimientos de turismo rural y otros. Así, expuso, en el primer cuatrimestre del año los alojamientos tradicionales recibieron un 3, 2 % más de turistas, hubo un 5 % más de pernoctaciones, aumentó la estancia media en un 2 % y la rentabilidad hotelera en un 7,7 %. A tenor de estos porcentajes, Román Rodríguez ensalzó la estabilización del turismo plena temporada baja y de la creación de empleo en este sector estratégico.

«En Galicia existe unha correcta convivencia entre as vivendas de uso turístico e o resto das tipoloxías de aloxamento», concluyó el conselleiro, quien avanzó que en las líneas de trabajo previstas a partir de ahora está un acuerdo con la Fegamp «crear un marco de colaboración e mecanismos de cooperación que optimicen a aplicación da regulación», puesto que tanto Xunta como concellos tienen competencias a la hora de limitar u ordenar la oferta de pisos turísticos. Además, se ha dado ya traslado al Gobierno central de una serie de demandas para armonizar los criterios respecto a las viviendas de uso turístico a nivel nacional.

Nava Castro, directora de la Axencia de Turismo de Galicia, habló del acierto del decreto que puso fin al limbo que existía en el alquiler vacacional: «Acertamos no xeito de regular, facendo unha estratexia con sentidiño, a medio camiño entre o deixar facer que pedían uns e a prohibición total que demandaban os outros».

El director de Competitividade de Turismo de Galicia, José Luis Maestro, reconoció, por su parte, la dificultad que existe a la hora de detectar y cuantificar la oferta irregular. Señaló que desde la Xunta se han puesto en contacto con las principales plataformas digitales para poner coto a los anuncios de viviendas irregulares, pero desde la matriz irlandesa de Airbnb, por ejemplo, «non se nos ofreceu moita colaboración». En este sentido, indicó que se contempla llegar a sancionar a las plataformas, si es necesario, por incurrir en irregularidades.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Santiago

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos
Comentarios

Ocho de cada diez propietarios de pisos turísticos en Galicia ofrecen una sola vivienda