La falta de vivienda y el fiasco de la depuradora provocaron los choques más duros


De todos los asuntos tratados en el debate electoral organizado en Santiago por La Voz de Galicia y Radio Voz dos fueron los que más choques provocaron entre los candidatos: la política de vivienda y el fiasco de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR), una infraestructura fundamental y que, como recordó el líder del PP, Agustín Hernández, «Compostela é a única das sete cidades de Galicia que aínda non ten depuradora e a culpa é de vostede», le espetó a Martiño Noriega.

El alcalde se quejó de las críticas de la oposición recordándoles que tanto el bipartito PSOE-BNG, como después el PP gobernaron en Raxoi y tampoco construyeron la depuradora. Una postura que Noriega censuró a la oposición echando mano de una frase célebre del entrenador Van Gaal cuando le criticaban en el Barcelona, diciendo que socialistas, nacionalistas y populares eran «sempre negativos, nunca positivos» y que tenían «amnesia». Además, quiso hacer valer su reciente acuerdo con el Gobierno central para desbloquear el proyecto, algo a lo que le respondió con contundencia Goretti Sanmartín: «Iso estaría moi ben se non fora porque tardamos tres anos en coñecer a postura de Compostela Aberta sobre a EDAR, tres anos que foron perdidos», le reclamó la candidata del BNG para volver a hacer hincapié en la falta de gestión del grupo de gobierno.

En vivienda, Bugallo reprochó a Noriega que no haya construido pisos de protección oficial y prometió que si gobierna retomaría esas políticas. Una línea en la que también atacó el BNG, aunque Sanmartín recordó que en Santiago hay 9.500 viviendas vacías. El alcalde respondió al PSOE acusándole de haber urbanizado sin modelo en Castiñeiriño o Santa Marta.

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