El Obra tiene la calle y él la placa que nunca llegó

Lo que el club de baloncesto no ha obtenido en siete años lo ha logrado Jacobo Rey, obradoirista hasta la médula


El Obra consiguió en el 2012 que una calle de Compostela llevase su nombre, aunque muy pocos saben dónde se encuentra, en parte, porque nunca tuvo una placa que la identificase. Lo que el club de baloncesto no ha obtenido en siete años lo ha logrado Jacobo Rey. Obradoirista hasta la médula y autor de la Obrapedia (una enciclopedia en forma de blog que bucea en la historia y las estadísticas del equipo), recibió este curioso regalo por su 38 cumpleaños. El periodista santiagués cuenta que se lo dio su cuñado de Noia, Tono Millares, quien se las apañó para que la forma y letras de la placa fueran clavadas a las que utiliza el Ayuntamiento, hasta en el logo oficial diseñado por Alberte Permuy. Solo a un hincha de corazón como Rey le habría hecho tanta ilusión un obsequio como este. La afición le viene de familia al empleado del gabinete de comunicación de Facenda. Recuerda que «ya en los años 80 me llevaban mis padres a los partidos». No en vano, su tío, Nacho Rey, fue en 1970 el primer capitán del conjunto entrenado por José Manuel Couceiro. Entenderán ahora de dónde viene el interés -no interesado- de Jacobo por el club. Hasta estuvo indagando hace un año para averiguar la ubicación de la rúa Obradoiro CAB, que acabó localizando a través del geoportal municipal. Está el barrio de San Lázaro. «Es una calle desértica. Las silvas invaden la acera y hay un montón de plazas de aparcamiento, casi siempre vacías», indica. «Esperemos que, al menos, que el Concello espabile y le ponga una placa de verdad al Obradoiro, como se merece, al igual que el Santiago Futsal y el Compos», añade este referente del obradoirismo. Por el momento, él guarda la placa que le regalaron en su casa por el aprecio que le tiene, dice: «Era demasiado arriesgado dejarla allí atada a una farola». 

Melidenses de misión

La vida está llena de casualidades, como la de ser destinado a un país de África y encontrarse allí trabajando no con un vecino ni dos, sino con cuatro. Esto es lo que sucedió a cinco melidenses que participan en una misión militar en Mali desde noviembre. Son el sargento primero José María Salgado Neira, el sargento Francisco Javier Barrio Cendán, el cabo Juan José Iglesias González y los soldados Carlos García Parrado y Juan Manuel Vázquez Llanes. Todos ellos coincidieron en la delegación desplazada para el adiestramiento de la UE, que busca desde el 2013 fortalecer la capacidad del ejército local para crear unas fuerzas armadas autosostenibles y contribuir con la defensa de los derechos humanos. 

O Fogar de Galicia

Gaitas, cantos de taberna, y una gran queimada popular. Así fue, y no podía haber sido de otra forma, la inauguración del nuevo retoño de O Fogar do Santiso. Ocupa el lugar que dejó Casa Elisa en la rúa do Franco y es el quinto proyecto gastronómico que abre el grupo «e probablemente non sexa o derradeiro deste ano», según avanzan fuentes cercanas al matrimonio que ahora al frente de la firma de restauración ecológica. Son José Santiso, cuyo hogar era la casa de Teo que fue el germen de todo, y Chus Vázquez, su mujer, nacida en Curtis y la persona que coordina toda la parte gastronómica y de cocina.

Información con la colaboración de Alberto González.

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