Nueva pintada en la escultura de las Marías en la Alameda

La palma de la mano de Maruxa está pintarrajeada de rojo y se hicieron unos garabatos en la piedra de la placa


santiago / la voz

La escultura de las hermanas Fandiño Ricart, de César Lombera, volvió a ser dañada por las pintadas. En esta ocasión, el acto vandálico tiene menor impacto que en otras ocasiones y solo afecta a la palma de la mano de Maruxa, la que está extendida. Un borrón de color rojo, a modo de diana, es el nuevo ataque contra la escultura que homenajea a las dos mujeres en la entrada al parque de la Alameda desde Porta Faxeira.

Los autores de esta pintada no solo dañaron la figura, sino también el podio sobre el que está la placa en la que se recogen las explicaciones de quiénes eran las Marías y el porqué de la escultura. La pintura también se empleó para «decorar» el poste que sostiene el cartel de la iniciativa «Colecamiño», que invita a los escolares a acudir caminando al colegio para reducir el uso del coche privado y realizar una actividad saludable.

La escultura de las Marías acumula problemas casi desde su colocación, y han sido muchos los episodios de pintadas y daños en la figura. La anterior fue hace unas semanas, cuando se detectó que la pintura en la ceja de Coralia había saltado posiblemente por un golpe o una pedrada. Por ahora no fue reparada y cabe esperar que se aproveche para retirar todos los daños al mismo tiempo.

El peor momento para la escultura de Lombera fue en el 2013, cuando los vándalos pintaron de dorado las caras de las dos Fandiño Ricard. La recuperación supuso un gasto de 2.000 euros para el Consorcio, que financió la recuperación de la escultura. César Lombera dedicó varias jornadas de trabajo para retirar la pintura y devolver el color a las caras de Coralia y Maruxa.

La escultura que rinde homenaje a las dos mujeres supervivientes de la represión franquista posterior a la Guerra Civil, fue colocada en 1994. En estos veinticinco años, el atuendo escultórico de las Marías sufrió estudiados cambios de colores, siguiendo siempre los datos obtenidos de las fotografías de la época. En un principio, el rojo era el color que dominaba en los dos trajes, que se combinó con el blanco y el negro. En el 2006 se incorporó el azul al abrigo de Maruxa. Años después se cambiaría el vestido negro con flores de Coralia, por otro con fondo blanco en el que se mantuvieron las flores.

El cambio más radical se produjo en la primavera pasada, cuando el atuendo de Coralia pasó a ser, en manos de Lombera, amarillo y rojo, lo que sumado al morado de su paraguas completó el guiño a la ideología republicana que ambas profesaban.

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