El vestuario del Santiago Futsal exterioriza su inquietud

Los capitanes y el entrenador trasladan «máxima preocupación»


SANTIAGO / LA VOZ

La que parecía la campaña más tranquila del Santiago Futsal en los últimos años se ha transformado en cuestión de horas en la más convulsa porque por primera vez el vestuario ha salido a la palestra para exteriorizar su inquietud y su preocupación. Los tres capitanes (Santi, Iago Barro e Isma) y el entrenador, Santi Valladares, fueron los encargados de dar voz a ese desasosiego que se ha acentuado cuando llevan dos mensualidades pendientes de cobro y la entidad reconoce serias dificultades para conseguir liquidez.

La situación del club es un tanto kafkiana. Tiene encauzadas ayudas por importe de más de 100.000 euros, pero la falta de liquidez puede ponerlas en peligro. En temporadas anteriores consiguió financiación bancaria para disponer de dinero con antelación, a cuenta de la subvención municipal de 65.000 euros que ya está en los presupuestos. Pero en este ejercicio se ha cerrado este grifo. Y la directiva busca otras vías.

Esa tesitura es la que ha llevado al vestuario a manifestar una «máxima sensación de incertidumbre y preocupación». Y a eso se le suma que llueve sobre mojado, porque la falta de liquidez y los retrasos en los pagos han sido una constante en las últimas siete temporadas.

«Actualmente se nos deben a ciertos jugadores y miembros del cuerpo técnico y cuerpo médico cantidades de años anteriores, existiendo incluso documentos firmados en los que el club se comprometió a abonar esta deuda de forma prorrateada a lo largo de la presente temporada. Hemos de decir que, desgraciadamente, esto tampoco se cumplió ni una sola vez».

En cualquier caso, los capitanes y el entrenador garantizaron que el equipo seguirá entrenando y compitiendo como ha venido haciendo hasta la fecha. La primera cita llega ya este sábado, a las 19 horas en Santa Isabel, frente al filial del Barcelona.

Santi Valladares admite que la situación es «complicada» y que el hecho de convocar una rueda de prensa respondía a la necesidad de trasladar de puertas afuera la inquietud que anida en el grupo, sobre todo después de que el club reconociese sus problemas para conseguir liquidez. También señala que, de momento, no están previstas nuevas iniciativas. Como suele decirse, lo último que se pierde es la esperanza. Pero, a este respecto, indicó: «Llevo siete años viviendo en la esperanza».

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