Greta Marí y Mónica Suárez: «Todo empezó en carnaval, con un disfraz de nadadoras sincronizadas»

El dúo de santiaguesas ha ganado el premio al mejor espectáculo de calle en Feten


Santiago / la voz

Se llaman Irina Pechacova e Ishu Min en su espectáculo. Pero son más picheleiras que la tarta de Santiago. Mónica Suárez y Greta Marí, de 29 y 31 años respectivamente, se conocieron hace algo más de un lustro. El destino hizo que sus caminos (que no se habían cruzado antes en su ciudad) se atravesasen en A Coruña. Las actrices comenzaban su carrera en el mundo del clown y las artes circenses y coincidieron en un curso de la asociación cultural Manicómicos. Ahí se fraguó una amistad, cuentan. Fue el germen de su compañía, Sincronacidas.

Su primer proyecto juntas acaba de recibir el premio Feten 2019 al mejor espectáculo de calle y nació como fruto del desenfado, en la época más alegre y burlesca del año. «Todo empezó en carnaval, con un disfraz de nadadoras sincronizadas», relata Mónica. «Al principio, surgió como un número de clown. Luego yo fui a formarme a Madrid y ella a Granada. Después de unos años nos volvimos a juntar y en el 2017 empezamos a trabajar en Oh!Limpiadas [el montaje reconocido en la Feria de Teatro para Niños de Gijón]», añade.

Su escena sobre la natación sincronizada pasó a formar parte de un espectáculo mayor, en el que dos limpiadoras aburridas dejan volar su imaginación y convierten su rutina laboral en una competición olímpica. Danza, acrobacias y humor se combinan en Oh!Limpiadas, que «con el paso del tiempo ha ido evolucionando y creciendo», apuntan sus autoras, quienes invirtieron entre tres y cuatro meses de trabajo intensivo hasta que se estrenó, en el verano del año pasado, su particular homenaje a la mujer en el deporte.

En la primera versión, la rutina de las nadadoras de sincronizada era narrada por la voz en off de la famosa comentarista de los Juegos Olímpicos de RTVE Julia Luna. «Montamos un corta y pega con los audios que encontramos de ella en YouTube. Fue muy gracioso, porque le escribimos un correo electrónico para decirle que estábamos utilizando su voz y nos gustaría que colaborase con nosotras para el nuevo espectáculo», explican.

Luna se une a Sincronacidas

«Le echamos un montón de cara. Podía haber pasado de nosotras, pero quedamos en Madrid para ensayar juntas. Ella iba comentando en directo las partes del show que llevábamos montadas y nuestras improvisaciones. Ahí fue cuando empezó a incluir elementos en sus comentarios sobre la limpieza como ‘esto tiene que quedar limpio como una patena’», indican las compostelanas.

Sobre el premio Feten, dicen que es «una alegría que se reconozca el trabajo, el esfuerzo y toda la energía puesta en un proyecto de una compañía nueva, que presenta su primer espectáculo». Sobre la actuación a pie de calle, Mónica Suárez destaca que lo más complicado es «mantener el contacto con el público y que llame la atención lo suficiente como para que la gente que está de paso se quede a vernos. La clave es que quieran a los personajes, que conecten con ellos, y cuando haces humor absurdo es difícil que el público entre en tu código, sin embargo con las limpiadoras entran muy bien aunque se va la situación de madre». Detrás, hay muchos ensayos y entrenamientos en técnicas circenses.

Con la versión de calle y la de gala, el dúo de artistas compostelanas ya ha recorrido gran parte del territorio nacional. Incluso ha actuado en Francia e Italia, porque ni el humor y ni el arte entienden de fronteras. De hecho, la de Feten es una feria a nivel europeo y Mónica Suárez fue galardonada por partida doble, ya que el premio al mejor espectáculo de calle fue recibido, ex aequo, junto a la compañía internacional con sede en Madrid Faltan7!, en cuyas filas también está la treintañera.

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