Compostela Aberta pierde un concejal en favor de Ciudadanos y empata con el PP

El PSOE recupera apoyos, pero no los suficientes para alcanzar el quinto edil, y el BNG se mantiene con dos

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santiago / la voz

Compostela Aberta (CA) perdería su mayoría en la corporación municipal de celebrarse hoy las elecciones. A tan solo un año de la cita con las urnas, el partido de Martiño Noriega acusa cierto desgaste y cede un concejal para quedarse con nueve, como el PP, que mantiene escaños y acorta distancias, hasta dejar en la mitad el punto porcentual de apoyo que lo separó de la formación de Noriega en las elecciones del 2015.

Los de Agustín Hernández reducen terreno con Compostela Aberta, según la encuesta de Sondaxe. Pero no tanto como para arrebatarle el puesto de formación más votada, que CA retiene con el 32,4 % de la estimación de voto, pese a ceder 2,2 puntos con respecto a los comicios en los que se hizo con la alcaldía. No es la única que cede, aunque sí la que más. La estimación de voto del PP baja también, pero en su caso 1,7 puntos (del 33,6 % de voto efectivo de hace tres años al 31,9 previsto ahora).

El apoyo que pierden las dos formaciones mayoritarias lo aprovechan socialistas y nacionalistas, que crecen, aunque no con empuje suficiente para variar su situación en una corporación que incorporará el naranja a su paleta ideológica. Ciudadanos (C’s) aprovecha su tirón estatal para colarse en Raxoi. Entra por la mínima, un solo edil, pero el 6,8 % de estimación de voto (logró el 4,8 % de los escrutados hace tres años) le llega para arrebatarle el décimo concejal a CA en un escenario en el que los compostelanos parecen más animados a acercarse a las urnas. A un año de esa cita, la abstención decrece en 4,5 puntos. El 40,4 % de los comicios del 2015 está ahora en el 35,9 %.

Aun con la entrada de Ciudadanos en la arena política local, los socialistas atraen el mayor crecimiento (2,5 puntos, por los 2 que gana la formación de Rivera). Ese avance no los acercaría a los nueve concejales que aportó al último bipartito, pero sí parará la sangría de una formación que solo se hizo con cuatro actas en el 2015 y a la que el mismo sondeo de Sondaxe restaba otro escaño hace tan solo un año. Del 11,1 % de estimación de voto de entonces, ahora se le atribuye el 17,2 %, mientras suena la probable vuelta de Sánchez Bugallo como cartel electoral.

La muestra revela que el BNG tiene el electorado más fiel. El 92,6 % de quienes manifiestan su intención de apoyarlo en el 2019 lo hicieron ya en el 2015. A un año de concluir el mandato, el resto de quienes lo votaron entonces prevé repartir su papeleta, a partes iguales, entre PSOE y CA, si bien los nacionalistas pescarán también algo en ambas formaciones. Aunque lejos de las cifras del BNG, es alta la fidelidad a la formación de Noriega, que retendría al 72,2 % de su electorado, y casi un 16 % o bien se muestra indeciso u oculta su voto. Después del Bloque, CA es la formación con menos indecisos, si bien un 12 % buscarían refugio en otras formaciones o en la abstención.

En el PSOE se da el mayor cupo de indecisos o voto opaco (29,6 %). A doce meses de las elecciones, los socialistas retienen el 46,3 % de intención de voto entre los consultados que los votaron en el 2015 y ceden el 11 % a CA -el mayor beneficiario de su trasvase de votos-, a la que solo arrancarían, por su parte, un 1,7 %.

Con un 21,7 % de indecisos o voto oculto entre los encuestados que cogieron su papeleta entonces, el PP sigue convenciendo al 65,2 %, pero cedería el 4,3 % al PSOE, si bien el gran beneficiado del trasvase de los populares sería Ciudadanos, al que le pasará, según la prospección de Sondaxe, el 7,2 %. Hace un año Ciudadanos solo arrebataba a los populares el 1,5 %. Pero también la formación naranja cede apoyos al PP. Los de Rivera conservan el 37,5 % del voto entre quienes los apoyaron en el 2015. Y tienen un 25 % de indecisión o voto opaco.

Noriega se lleva el único aprobado y Hernández cae por detrás de Reyes

Cela es el más estimado entre su electorado y el socialista, el que menos entre el suyo

r.m.

A un año de las elecciones, los compostelanos solo dan un aprobado entre los líderes municipales. Se lo lleva Martiño Noriega (CA), con un 5,08 sobre un máximo de 10. Con un nivel de conocimiento por encima del 95 %, el alcalde amplía distancias sobre los portavoces de los otros grupos. Y no solo porque su valoración mejore con respecto al estudio de Sondaxe de hace un año, sino porque la de los demás cae, salvo la de Rubén Cela (BNG), que prácticamente se mantiene y roza el aprobado (4,55) con un nivel de conocimiento del 69,8.

El popular Agustín Hernández y el socialista Paco Reyes no llegan al 4. De hecho, el exalcalde se queda en 3,46, una calificación que lo relega al último puesto con un nivel de conocimiento del 84,8 %. Con una décima por encima (3,57) y un conocimiento del 60,5 %, Reyes le arrebata el tercer puesto, si bien el socialista es el peor valorado entre sus votantes. Le dan el aprobado, pero bastante raspado (5,06), lejos del notable que le otorgan los electores del BNG a Rubén Cela, lo que lo mantiene como el más valorado por los suyos, con 7,19 puntos. Le sigue el alcalde, que logra 6,48 puntos entre los encuestados que apoyaron a CA en el 2015.

Aunque por debajo, Agustín Hernández supera bien también el aprobado entre su electorado con un 6,34. Y en las evaluaciones de líderes ajenos, los votantes nacionalistas no miran con malos ojos a Noriega, al que dan un 6,17. Son los únicos que otorgan un aprobado a un líder de otra formación, si bien Cela también lo roza (4,67) entre los de CA.

El alcalde es el único que logra también el aprobado entre los encuestados desde la perspectiva de género. Se lo dan tanto mujeres como hombres: un poco más alto ellos (5,15) que ellas (5,03). Le sigue cerca Rubén Cela, también con mayor prevalencia entre los varones (4,69) que entre las mujeres (4,41), al contrario que Agustín Hernández y Paco Reyes. Ambos son mejor valorados por las féminas que por los hombres. Eso sí, el socialista aventaja al popular en los dos casos. Las mujeres valoran con un 3,84 al socialista frente al 3,68 que dan al popular, mientras que los varones otorgan un 3,32 a Reyes y un 3,21 a Hernández. Pero no les va mejor en la valoración de líderes teniendo en cuenta el tramo de edades de los electores. Ninguno logra el aprobado, si bien Hernández sigue estando mejor considerado entre los mayores de 65 años, que le otorgan un 4,69. No muy lejos, con un 4,52, Reyes se erige como el segundo líder más estimado en esa franja. Pero en los otros tres tramos, entre los 18 y los 64 años, se impone claramente Noriega, seguido por Cela.

El alcalde roza el aprobado (4,94) entre los votantes de 45 a 64 años, al igual que el portavoz nacionalista, aunque con un 4,79. El regidor tiene sus mayores opciones entre los jóvenes de 18 a 29 años y entre los compostelanos que están entre los 30 y los 44. Los primeros lo valoran hasta con un 6,30, mientras que los segundos le dan un 5,5. También Cela logra su único aprobado por tramos de edad (5,14) entre los más jóvenes, y lo roza entre los de 45 a 64 años (4,79). Los registros más bajos de populares y socialistas se localizan en las dos primeras franjas. Las siglas del PP puntúan 2,42 entre los más jóvenes y un 2,77 entre los de 30 a 44 años. A partir de ahí comienza a subir, al tiempo que baja CA, si bien entre los votantes de 45 a 64 años Noriega es mejor valorado que Hernández.

El alcalde es el mejor valorado en todo el municipio y Cela aprueba en el rural y en Vite

Martiño Noriega es el líder mejor valorado en los cinco ámbitos en que Sondaxe ha dividido el municipio compostelano. En tres logra el aprobado (5,67 en centro-oeste; 5,08 en centro-norte; y 5,86 en el rural) y en las otras lo roza (4,8 en sur-este y 4,69 en Ensanche-suroeste). Salvo en el último, donde Agustín Hernández obtiene su mejor nota (4,02), Noriega le saca ventajas superiores a 1 punto, que llegan a 3 en el rural, donde el líder popular cae al último puesto (2,79). Hernández cosecha las peores notas en todos los ámbitos, por detrás de Reyes, salvo en el Ensanche-suroeste (parte del Ensanche, casco histórico sur, Conxo y Vidán), donde supera al socialista (3,80). Cela los aventaja a ambos en todos e incluso logra el aprobado en el rural (5,10) y en la zona centro-norte (5,02), que coge Vista Alegre, Vite y A Peregrina. Reyes tiene su mejor valoración (4,06) en el centro-oeste.

Santiago sigue mirando a la izquierda con liderazgos aún por definir

 

IGNACIO CARBALLO

en un escenario donde las mayorías absolutas se han perdido en la memoria, a un año de las elecciones municipales no hay una fuerza política, de las cinco en liza en Compostela, que en rigor pueda proyectarse como vencedora a la vista de la encuesta de Sondaxe. Compostela Aberta, sí, seguiría en lo alto como lista más votada si los comicios se celebrasen hoy, pero su desgaste es notable: se deja 2,2 puntos respecto a las urnas del 2015 que le dieron la alcaldía y 6,2 si se compara con la estimación de voto de la encuesta de Sondaxe de hace ahora un año. Solo la fortaleza de su líder, Martiño Noriega, y la previsible eclosión de obras que en la recta final del mandato puedan compensar la percepción ciudadana de un gobierno poco eficaz, le permiten albergar esperanzas de conservar o de ampliar la ajustadísima ventaja actual de apenas medio punto sobre el Partido Popular de Agustín Hernández.

Al final, serán los liderazgos los que acaben por decidir la correlación de fuerzas para construir la gobernabilidad el día después de los comicios, en especial en el espectro de la izquierda. Al PP, que consolida su elevado suelo electoral en las municipales hasta el punto de minimizar el propio retroceso y afianzar su dique de contención frente a Ciudadanos, no le basta, ni de lejos, el apoyo del partido naranja para armar una alternativa de centroderecha a la mayoritaria apuesta de los votantes por las opciones a su izquierda. Ahí, en espera de que el partido de Albert Rivera ponga rostro a su alcaldable para la capital de Galicia, Hernández es, desde el PP, la opción indiscutible, pero el sondeo le da un toque de atención al caer al farolillo rojo entre los líderes locales, hasta el punto de ser superado por Francisco Reyes, que encuesta tras encuesta estaba abonado a ese puesto.

Es precisamente en las filas socialistas donde se producirán movimientos que pueden haber incidido ya en esta foto demoscópica, muy sensible y nada fija. No en vano, está en la calle la posibilidad de que Sánchez Bugallo tenga que volver para rescatar a su partido de la anorexia que lo mantiene postrado desde hace tres años. De ser así, quien más tiene que temer es Martiño Noriega, que en el 2015 ganó la alcaldía arrasando entre el electorado socialista, aunque a nadie se le escapa que las redes del exalcalde son amplias para pescar incluso en el caladero popular. De liderazgos también pende el BNG, que constata con Sondaxe que difícilmente hallará mejor cabeza de cartel para la capital que Rubén Cela -él quería irse, ¿podrá?-, con quien está en condiciones de crecer, aunque aún no lo suficiente para recuperar el tercer escaño.

La gobernabilidad de Santiago a partir del 26 de mayo del 2019 mira a la izquierda, y es ahí donde el campo electoral se perfila competido y abierto.

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