Castrosúa entregará este año doscientos autobuses en distintas ciudades españolas

La obsolescencia de la flota y la proximidad de las elecciones municipales, claves en la mayor demanda


santiago / la voz

Castrosúa, la empresa santiaguesa que se ha convertido en referente en España en la fabricación de carrocerías de autobuses, tiene previsto entregar a lo largo de este año en diferentes ciudades españolas unas 200 unidades, de las que 80 irán a la empresa municipal de Madrid. El resto serían para Sevilla, Vigo, Málaga, Las Palmas, Gijón, Burgos, Valladolid y Salamanca. La compañía cerró las cuentas del 2017 con una facturación del 51,2 millones de euros, y la estimación para este año es que el incremento de la cifra de negocio se sitúe entre el 13 y el 14 %. «En nuestro sector sí que se puede dar por terminada la crisis», apunta Pedro J. Juan Boix, director general desde hace un año. Según explica, ahora se está produciendo un fenómeno que va a poner al límite las capacidades del sector como proveedor. Y eso tiene que ver con que la demanda se ha disparado por un doble motivo. Por un lado, que durante varios años las grandes empresas de transporte, sobre todo público, apenas han podido renovar la flota. Y a esto, además, se suma la proximidad de las elecciones municipales. «Son dos efectos que supondrán un incremento brutal de la demanda», explica del director general.

La empresa santiaguesa, fundada en 1948 y que este año soplará las setenta velas, se ha distinguido siempre por el ser «el perfil de un fabricante que ha desarrollado su producto adaptándolo hasta el último detalle a las necesidades del cliente», según su director, lo que la aleja del modelo de negocio de la gran empresa de vehículo industrial, como pueden ser multinacionales como Iveco. La empresa compostelana también se ha distinguido por haber dado el salto al exterior. El primer paso fue en Lituania, donde ganó un contrato para vender al país 90 unidades, y más recientemente, con la entrada en el mercado de Corea del Sur. La intención de la compañía es también penetrar en el mercado iraní, donde ya tiene homologados tres tipos de vehículos.

De los 51,2 millones facturados en el 2017, 3,5 millones, es decir, el 7 %, se correspondió con las exportaciones. La previsión para este 2018 es que el peso de las ventas en el exterior ascienda hasta casi el 17 %, lo que supone más del doble. «En nuestro sector, la exportación es una actividad que tiene un muy largo período de maduración; se requiere de mucho tiempo y mucho esfuerzo de sembrar para llegar a recoger en algún momento; la mayoría esos proyectos acaban en nada», recuerda Pedro J. Juan Boix, quien recuerda que el trabajo para entrar en Irán está siendo dificultoso por la idiosincrasia de ese país y de su mercado.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

Castrosúa entregará este año doscientos autobuses en distintas ciudades españolas