Debatir se debatió, pero el estado del municipio no se sabe cómo quedó

Xosé manuel cambeiro SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

ABRALDES

El Concello recuperó el debate sobre política municipal, que no se celebraba desde el 2010

04 mar 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Al fin, tras un mutis por el foro de siete años, se recuperó en Raxoi el debate del estado del municipio. Fue Xosé Sánchez Bugallo el último en someter a revisión plenaria la política municipal en el ejercicio del 2010. A partir de ahí se cerró el grifo. Hubo que desoxidarlo para que volviera a funcionar en este mandato. Los grupos aseguran que fue la presión la que movió a Noriega a convocar el pleno. Eso es indicativo de que no hubo presión en la legislatura anterior o le faltó fuelle.

Bien es cierto que Gerardo Conde no era un regidor que sacrificase una tarde con una sesión de estas características, y Ángel Currás malditas ganas tenía de debatir con el látigo de la Justicia flagelando a su grupo. Sería un pleno sadomasoquista predestinado a acabar como el rosario de la aurora o con los rostros chamuscados por la ardiente tensión. Y Agustín Hernández, en menos de un año y con comicios por delante, no abrió tampoco el candado plenario.

Así que le tocó a Martiño Noriega poner en bandeja de hojalata (CA no ve clara la fiesta del debate) el pleno del estado del municipio y un chorro de temas cayó sobre el salón de sesiones. ¿Y qué salió de ahí? «Una sucesión de discursos conocidos», escribió la redactora Rosa Martínez. Es el peligro de estas sesiones: ensartar uno tras otro discursos conocidos: es ir poniendo periódicamente, a lo largo del año, uno en el plato y luego la ristra entera.