La concesionaria del comedor tendrá un plazo ajustado para abrir el curso

Los menús no podrán ser preparados a más de 130 kilómetros de los colegios


santiago /la voz

Los comedores escolares ya entraron en el circuito de la contratación con el objeto de que la nueva concesión llegue a tiempo para el próximo curso académico. En todo caso, queda un plazo muy justo que para la oposición era evitable y para el gobierno local inevitable. El problema era aguardar al convenio de la Xunta que subvenciona el servicio, que se demoró más de lo previsto (fue aprobado ayer).

Mientras el BNG instaba a licitar el contrato sin esperar a la Administración autonómica, utilizando la transferencia de crédito para la dotación de recursos, Compostela Aberta mantuvo un compás de espera. El motivo es la emisión de un informe por parte de Intervención en el que no autorizaba el inicio de la licitación sin el acuerdo autonómico. «Rubén Cela sabe moito e é unha mágoa que non estea no grupo de goberno. Pero non é o interventor», indicó el alcalde.

Noriega resalta que el pasado año se inició el proceso también a estas alturas del año y «chegou a tempo». Pero no hay certeza de que vaya a ser así y el propio regido aseguró que si hubiese algún problema en la licitación, el gobierno local suscribiría un contrato puente durante unas semanas o aplicaría otra fórmula alternativa: «O servizo vaise prestas ao inicio do curso».

Las dificultades para que el contrato llegue a tiempo radican en los trámites a cumplimentar, y especialmente la publicación de la convocatoria en el Diario de la Comunidad Europea, en donde se invierte 40 días. Y antes eran veinte, como señala Manuel Dios, que pese a todo espera que la adjudicataria se conozca en agosto y esté lista el 11 de septiembre o, en su defecto, el contrato puente.

El servicio dispondrá de una serie de mejoras respecto al vigente, aceptadas por los técnicos. La más destacada (sin exceder el límite legal) es que entre la cocina y el comedor no haya más de 130 kilómetros de distancia, lo que facilita una llegada más rápida de las comidas. Hasta ahora se superaban los 200.

Asimismo, se incorpora una mayor rotación de los menús en los colegios y una revisión de los mismos por un nutricionista, que establecerá el valor nutricional. Habrá una apuesta decidida por los productos locales y de proximidad en la elaboración de los menús. Una comisión tripartita de seguimiento formada por empresa, Concello y Federación de ANPAS, que ya funciona ahora, mantendrá un control periódico, lo que permitirá resolver las incidencias que surjan.

Elección de los padres

Se realizarán revisiones higiénicas y sanitarias y desaparecerán las vajillas de plástico policarbonato para ser sustituidas por acero inoxidable. Una modificación destacada es la no obligatoriedad del desayuno para los niños del servicio de madrugadores. Los padres podrán decidir si sus hijos desayunan en el colegio o no.

El precio que refleja el pliego del contrato -que supone un gasto máximo anual de 846.000 euros (el contrato es por dos años, prorrogables a otro) más IVA- es de 1,866 euros más IVA (10 %) por desayuno y de 5,236 euros e IVA por comida. Son precios superiores a los actuales pero Manolo Dios resalta que entre la subvención de la Xunta (80.000 euros) y la del Concello (otros 80.000), junto con la presumible baja económica que presenten las ofertas, el precio se situará aproximadamente al nivel del actual. Además, Raxoi habilitará una partida de 360.000 euros para becas de comedor para las familias con menos recursos.

El edil de Educación subraya que en Lugo reprodujeron las condiciones del pliego de Santiago

Un millar de niños comerán el curso que viene en los diez colegios donde la gestión de ese servicio depende del Ayuntamiento. Y Manolo Dios quiere dejar claro que el servicio, esencial para los centros, es de titularidad autonómica, pero lo presta el Concello «porque a Xunta non leva os comedores e as ANPA renunciaron a xestionalos».

La dialéctica sobre las condiciones del contrato actual no tiene, para Compostela Aberta, razón de ser por cuanto existen concellos como el de Lugo, y alguna localidad más con servicio autonómico, que reprodujeron el pliego de Santiago. «E se o actual é bo, o que acabamos de elaborar é moito mellor», dice Manolo Dios.

Respecto a la posibilidad de disponer de cocinas en todos los centros, el responsable de Educación ve complicado y costoso ese objetivo, en el que inciden distintas circunstancias. El hecho es que «ningún Concello ten cociñas en todos os centros escolares».

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