«Internet es la torre de Babel en la que todos tienen acceso libre a la cultura»

La directora teatral y activista social matiza que «el dinero que genera el conocimiento hay que redistribuirlo»


santiago / la voz

La directora de teatro y activista social Simona Levi fue la voz escogida por la sala Zona C para inaugurar ayer su nueva temporada de encuentros de mediación cultural. Levi, que estrenará el próximo viernes, en el Teatro Rosalía de A Coruña, su obra Hazte banquero. Tarjetas black: todo lo que quisieron ocultarte, mantuvo anoche en Santiago un debate sobre el concepto de cultura libre como forma de nueva cultura democrática, y acerca del papel que Internet y las redes sociales juegan tanto en la difusión del conocimiento como en el «avance hacia la auténtica democracia».

-¿Puede matizar su concepto de cultura libre, porque puede confundirse con cultura gratuita?

-Internet nos abre la puerta al mundo soñado de la Torre de Babel, donde todas las personas tienen libre acceso al conocimiento. Esta libertad hay que defenderla sin olvidar que vivimos en un mundo capitalista en un sentido neutro, ni positivo ni negativo, pero en el que es necesario el dinero para vivir. Aunque el conocimiento debe ser libre, cuando genera riqueza hay que repartir ese dinero entre quienes propician la creación cultural. Como en todas las facetas de la vida, cuando hay explotación comercial, la riqueza hay que redistribuirla.

-¿El problema es que no se pueden poner candados a Internet y a las redes sociales?

-Internet, que por cierto no llega a todos los rincones del mundo, es una autopista libre, es una herramienta de intercambio y de circulación de información que no marca diferencias entre los contenidos que se cuelgan según quien los cuelgue. Todos somos iguales en Internet. Sin embargo, la neutralidad de la Red está siendo atacada, porque quieren transformar Internet en otra televisión. La intención es que el manejo quede en manos de las grandes multinacionales y de los gobiernos, y que nosotros pasemos a ser meros usuarios perdiendo un espacio de libertad. Estamos ante una lucha por defender un derecho, porque Internet permitió avanzar hacia la auténtica democracia. Es un derecho que tenemos que sumar a la lista de los derechos en peligro.

-¿Internet no puede estar al margen de las leyes?

-Las leyes cuando se escriben ya son pasado. La legislación aparece cuando la lucha se ha ganado, y los gobiernos con la ley solo fijan hasta donde están dispuestos a ceder. El problema es que se intentó aplicar a Internet y las redes sociales unas reglas que nada tienen que ver con su funcionamiento. Se quiso aplicar unas normas que serían inadmisibles en otros campos de la vida. Ocurrió con la famosa «patada Corcuera», que consistía en tirar la puerta de tu casa sin mandato judicial, y no aguantó ni cinco minutos. La ley Sinde es otra «patada en la puerta» que fracasa. Internet es creado por hombres libres, y hay que defender este derecho. El legislador no termina de encontrar la forma de afrontar esta difícil cuestión.

-¿Son las redes sociales el altavoz de los partidos minoritarios y de los movimientos sociales?

-Desde el Partido X hicimos el estudio Viaje a las tripas del sistema electoral, en el que concluimos que Internet y las redes sociales lograron el proceso de desintermediación que facilitó la organización ciudadana y el nacimiento de nuevos espacios, pero la televisión tiene un peso enorme. El Partido X nació un año antes que Podemos, que supo utilizar la televisión, y no lo digo como crítica, sino como una realidad sociológica.

-¿Por qué surgen las llamadas «nuevas políticas»?

-Es una toma de conciencia de la sociedad civil para lograr una mejor calidad de vida y recuperar derechos, para hacerse oír.

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