Moncho Fernández: «El árbitro principal me faltó al respeto»

«Este partido nunca tuvo que ir a la prórroga», dice el entrenador del Obradoiro


SANTIAGO / LA VOZ

El Obradoiro no tiene suerte con los arbitrajes, aunque para el entrenador santiagués, Moncho Fernández, no es una excusa. Ante el Fuenlabrada, el conjunto santiagués volvió a sufrir malas decisiones de los encargados de impartir justicia, lo que provocó el monumental enfado de la grada, que despidió al trío con una bronca que hacía mucho no se escuchaba en el Multiusos Fontes do Sar.

Los jugadores, sin embargo, quisieron ser más suaves y evitaron la polémica al concluir el choque, aunque en sus rostros solo se podía ver decepción. También Moncho Fernández se mordió la lengua para evitar un incendio. No quiso decir lo que realmente pensaba, pero sí en los pasillos mostró un gran enfado, cuando habló con el presidente Raúl López al concluir el encuentro y cuando conversó brevemente con los periodistas al finalizar la rueda de prensa con los micrófonos ya apagados.

El de Pontepedriña se sintió perjudicado por decisiones que no se ven en otras canchas, sobre todo cuando uno de los que juega es alguno de los grandes. El entrenador obradoirista, no obstante, reflexionó sobre los grandes errores del equipo en ataque y en defensa en el tramo final del choque, cuando el cinco gallego tenía el partido en el bolsillo.

«No es la primera vez que me echan y de los árbitros poco tengo que decir», indicó el santiagués, muy molesto con la actitud del árbitro principal Carlos Cortés: «Me faltó al respeto», soltó Moncho Fernández.

El entrenador gallego recordó que la primera técnica fue por protestar una jugada en la que el balón tocó en el tablero y los árbitros dijeron que no. La segunda técnica, y la consiguiente expulsión, fue por una acción en la que señalaron una falta de Caloiaro que no existió. «Yo ya sabía que tenía que irme. Y me fui hacia los vestuarios, pero el árbitro principal no se puede dirigir a mí en los términos en los que lo hizo. Me parece una falta de respeto». Sobre la pésima actuación arbitral podemos quedarnos con una acción en la que Raúl Zamorano tuvo que ser corregido por el base obradoirista Pepe Pozas para aplicar bien el reglamento en una jugada de banda.

Independientemente del mal arbitraje, el Obradoiro dejó escapar un partido que tenía «casi ganado». Moncho Fernández señaló que «este encuentro nunca tuvo que llegar a la prórroga. Tuvimos dos acciones fáciles de tres puntos que no metimos y en los últimos minutos la toma de decisiones fue terrible. Teníamos el partido claramente dominado y nos paramos, dejamos de jugar. La culpa es del entrenador, que tiene que tomar decisiones en esos momentos. Lo asumo».

Fue una derrota «muy dolorosa» porque el Obradoiro tuvo «contra las cuerdas» al Fuenlabrada. El técnico de Pontepedriña reconoció que el vestuario quedó muy lastimado.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Santiago

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
16 votos

Moncho Fernández: «El árbitro principal me faltó al respeto»