«Una dislexia sin detectar puede causar abandono escolar»

JOEL GÓMEZ SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

XOÁN A. SOLER

Busca apoyos con la asociación gallega de personas afectadas para los colegios y en pruebas de adultos

18 feb 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Con la experiencia de haber trabajado en un colegio, y de una dedicación a problemas escolares y a la orientación vocacional y laboral, la psicóloga Claudia Fernández colabora desde septiembre con la Asociación Gallega de Dislexia (Agadix). Lo hace «para conseguir el objetivo de informar y concienciar a familias, docentes, profesionales y a la sociedad en general de las consecuencias de no ofrecer un correcto tratamiento a la dislexia», explica. Ayer relacionó en una charla este problema con el abandono escolar prematuro y dificultades específicas del aprendizaje.

-¿Qué dimensión tiene la dislexia como problema social?

-La dislexia es sobre todo un problema en la lectura y escritura, que influye en el fracaso escolar y puede persistir en la vida adulta. De 20.000 nacimientos, se estima que unos mil van a tener dificultades de aprendizaje, y en un 70 % de los casos serán dislexia. Eso supone que en un aula de 20 escolares, al menos uno puede tener dificultades de aprendizaje.

-¿Se detectan bien?

-No tanto como se debiera. De hecho, los datos que ofrece la Administración no coinciden con los científicos.

-¿Cómo se debe afrontar?

-Con apoyos en el aula, y el sistema educativo presenta bastantes fallos al respecto.

-¿Qué tipo de apoyos?

-Por ejemplo, audiovisuales, para entender mejor la información; y no siempre el profesorado los permite. Por eso la asociación Agadix pretende hacer presión, y proponer que haya protocolos de actuación que se generalicen para el alumnado con dificultades.

-¿Quién detecta la dislexia?

-La puede detectar el profesorado, si observa un escolar a quien le cuesta mucho la adquisición de la lectura y escritura, o que tiene un retraso en el desarrollo. En ese caso debe acudir al especialista en orientación, pues hay pruebas para la evaluación de escolares, que detectan bien los casos de dislexia.

-¿Y en casa?

-También padres y madres pueden detectarla, cuando comienzan a leer con su hijo y ven que no avanza bien, o que tiene problemas en la memoria a corto plazo. En ese caso pueden consultarlo en el colegio directamente, o en gabinetes especializados.

-¿Es fácil la solución?

-Con los apoyos necesarios se sale adelante. Conozco un caso muy próximo, de una persona con una dislexia muy severa desde hace 30 años, que es maestra, psicopedagoga, especialista en psicomotricidad, y ofrece ayuda a personas afectadas.