El homenaje al pívot y el punto final a la iniciativa «El Camino acaba en Obradoiro» llenarán de emotividad los prolegómenos del partido
10 may 2015 . Actualizado a las 05:00 h.El Obradoiro se ha ganado el derecho a disfrutar de las últimas jornadas de la Liga Endesa sin angustias, porque amarró la permanencia con antelación. De haber llegado con urgencias, la jornada de hoy pintaría traicionera, porque las celebraciones y los homenajes en los prolegómenos no suelen mezclar bien con la trascendencia. No es el caso, de modo que la afición que se dé cita este mediodía en Sar podrá disfrutar de una cita distinta, porque es el día del mejor homenaje posible al gran capitán, Oriol Junyent, cuya camiseta con el dorsal 15 estará siempre presente en los partidos del Obradoiro en el Multiusos. Y porque otro nombre ilustre por derecho propio, Terry Porter, estará igualmente en el pabellón después de hacer la Ruta Xacobea desde Sarria, para poner el punto y final a la iniciativa solidaria «El Camino acaba en Obradoiro».
Esta misma semana, el pívot comentaba, haciendo repaso de su etapa en Compostela, que «basta oír por vez primera el Miudiño para entender cómo es la afición del Obradoiro». Y cuando se le preguntaba acerca de qué sentía cuando veía a compañeros de pintura como Lasme, Salah Mejri, Hummel o Muscala, que se catapultaron hacia la Euroliga o la NBA, añadió: «Pensaba en que se habían ido, pero que yo me había quedado en el mejor sitio posible».
El que fuese base de los Portland Trail Blazers no suma un lustro en la Ciudad del Apóstol. Pero le han bastado unos días y el partido ante el Real Madrid para llevarse impresiones parecidas a las dibujadas por Oriol Junyent: «Son aficionados increíbles, muy apasionados, muy entusiastas. La emoción con la que Sar vive el baloncesto me recuerda a mi época de la universidad, en la que se veía un entusiasmo parejo. Es genial verlo». El comentario lo hizo en la plaza que da nombre al equipo santiagués, después de completar el Camino que iniciase el lunes en Sarria. En los últimos metros estuvo acompañado por los jugadores y el cuadro técnico del Obradoiro, dirigentes, representantes políticos y un buen número de aficionados.
Sin duda, trasladará una buena imagen de su periplo por Compostela y el Xacobeo: «Me siento algo cansado pero muy feliz de haberlo conseguido. Ha sido un reto difícil pero reconfortante, una experiencia maravillosa y una gran oportunidad de conocer España, las pequeñas aldeas y pueblos con sus gentes, y saboreando buena comida y buenos vinos». Y destaca, por encima de cualquier otra consideración, ««la hospitalidad y la amabilidad de la gente, que siempre está dispuesta a ayudar».
«Basta oír por primera vez el ?Miudiño? en el Multiusos para entender cómo es la afición del Obradoiro»
«La emoción con la que Sar vive el baloncesto me recuerda a mi época en la universidad, con un entusiasmo parejo»