Los vuelos y viajeros a Madrid se redujeron un 40 % en tres años

x. r. / m. ch. santiago / la voz

SANTIAGO

La oferta de Ryanair e Iberia a Madrid es insuficiente.
La oferta de Ryanair e Iberia a Madrid es insuficiente. Á. ballesteros

La conexión con la capital creció en Peinador un 3 % y en Alvedro un 18 %

18 ene 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Las conexiones directas de Lavacolla con Europa han cobrado un impulso tremendo en los últimos años, hasta batir récords. Y, sin embargo, el tráfico doméstico está sufriendo una importante tarascada, con enlaces sumidos en la depresión en las últimas temporadas. Nadie discutía hasta ahora el liderazgo de Santiago en el pasaje a Madrid, y hoy los demás aeropuertos gallegos o le sobrepasan o le pisan los talones.

Son seis los vuelos diarios que las compañías operan entre Lavacolla y Barajas, una cifra indicativa de que el interés de las compañías va por otro lado. Y hay un motivo fundamental que tira del pasaje de Madrid hacia Alvedro y Peinador: las subvenciones.

Air Europa recibe en A Coruña un incentivo de cuatro millones de euros al año, capaz de hacer tilín a la principal aerolínea española, que también recibe el espaldarazo económico de Madrid. Lavacolla tiene por norma no soltar dinero efectivo, sino efectuar acuerdos de promoción con las compañías. Al menos eso es lo que asegura el gobierno local.

Lo cierto es que A Coruña, donde operan tres compañías con conexiones a Madrid, ha ofertado en el 2014 casi 5.700 vuelos frente a los 4.000 de Santiago, y Peinador (donde operan Air Europa e Iberia Express) ha disfrutado de 800 enlaces más que Lavacolla con Barajas.

El hecho es que mientras Alvedro alzaba el vuelo, Compostela iba cayendo en barrena superado ya en algunos meses del 2013 por Alvedro y rebasado sin dudas en el 2014. Pero la mayor demostración de la deshinchadura de Lavacolla la refleja el movimiento del 2011. En ese año viajaron entre Santiago y Madrid más de 800.000 pasajeros, cifra que hoy suena a música celestial. Representa casi el doble del pasaje actual y evidencia el descalabro de Santiago.

Caída notable

El movimiento de pasajeros con la capital española cayó un 40,2 % entre el año 2011 y el 2014, y la merma de vuelos sufrió un porcentaje casi similar (40,8 %). El tránsito del 2013 al 2014 se saldó con una caída de pasajeros del 8,9 %, mientras que Alvedro y Peinador apuntaron hacia arriba. El aeropuerto herculino aumentó el pasado año su pasaje en un 18,2 % y Vigo un 3,1 %. La ciudad olívica, con sus 456.000 viajeros en el 2014, ya es una amenaza firme de adelantamiento en los próximos ejercicios.

Los vuelos que disfrutaba Lavacolla hace cuatro años han sufrido un descenso gradual anual desde los casi 70.000 enlaces de entonces hasta los 4.000 de hoy. Y todo apunta a que, con las armas que exhiben los otros aeropuertos, la estadística baje un escalón más.